miércoles, 16 de abril de 2014

El biobúnker o la semilla del diablo

Subida  a una de las cumbres del Udalatx (Arrasate, Euskadi)

Hay determinadas montañas que son apropiadas como referentes identitarios, como fósiles vernáculos de las esencias patrias. Esta apropiación simbólica, esta construcción política de los paisajes se ha dado en todos lo nacionalismos europeos desde el siglo XIX: ahí están los Alpes Dináricos en Croacia, las Highlands en Escocia, los Tatras en Eslovaquia, el Pirineo catalán, las cumbres vascas (Udalaitz, Urkiola...) o la Serra dos Ancares en Galicia. En los años de la IIª República, los movimientos nacionalistas hispánicos jugaron la baza del montañismo y el excursionismo como medios de formación de los más jóvenes. El 25 de julio de 1933, se firmó el Pacto de Compostela, con la propuesta de crear en Santiago una Casa de Galeuzca que serviría de lugar de encuentro de las asociaciones juveniles de Galicia (Ultreia), Catalunya (Palestra) y Euskadi, representados por los mendigoxales (montañeros) del PNV. Al estallar la guerra, los mendigoxales del Jagi Jagi se incorporaron a la comandancia de las milicias nacionalistas vascas en Azpeitia, siendo su dirigente Mikel Alberdi el primer gudari conocido que murió en la guerra a mediados de agosto de 1936. Aunque no formaron parte del Gobierno vasco, los mendigoxales organizaron dos batallones (Lenago il y Zergaitik ez?).

El botánico Luis Crespí Jaume (Consello da Cultura Galega).

Pero además de ser construidos políticamente, los paisajes también pasan a convertirse en objetos de investigación científica. En el caso gallego de la Serra dos Ancares, este proceso se dio en la década de 1920 en el seno de las actividades desarrolladas por la Comisión de Estudios en Galicia, dependiente de la Junta de Ampliación de Estudios. La institución científica del galleguismo político, el Seminario de Estudos Galegos, también estuvo presente en estos trabajos, si bien no estaba muy de acuerdo con el colonial término de Misión Cultural en Galicia. Dentro de los proyectos desarrollados destacó, por su carácter multidisciplinar y sus resultados, la denominada Excursión Científica a la sierra de los Ancares, Invernadero y Queija en julio de 1927. En ella participó Luis Crespí Jaume (1889-1963); formado en el Instituto de Pontevedra y en la Universidad Central de Madrid, este especialista en Botánica amplió estudios en Francia, Bélgica y Portugal e impulsó el laboratorio de Fisiología vegetal creado por la JAE en Madrid. En la expedición ancaresa comenzó sus trabajos para confeccionar una geografía botánica de Galicia, recogió notas de folklore y etnografía y propuso medidas para mejorar el rendimiento de los prados de alta montaña. En su periplo contó con la inestimable ayuda de un pope internacional de la Botánica: el soviético Nikolái Ivanóvich Vavílov (1887-1943), máximo experto en genética y en el origen de las especies cultivadas. Este hombre fue el promotor y guardián del impresionante banco de semillas de la Universidad de Leningrado, único en el mundo de entreguerras. La estrecha vinculación entre Crespí y Vavílov se refleja en la dedicatoria que regala al ruso en su trabajo Contribuciones al folklore gallego (1929) en el que estudia las pallozas desde O Cebreiro a Piornedo, pasando por rodicios de molinos, hórreos y arados romanos de la comarca.
Nikolái Vavílov haciendo trabajo de campo en los años 30.

Como indica la investigadora Carmen Masip Hidalgo, en su viaje de 1927, Crespí y Vavílov seleccionaron espigas y semillas de plantas cultivadas de Asturias, Galicia y el Bierzo  que fueron enviadas a Leningrado. En 1935, Crespí es invitado a la fiesta que ofrece en homenaje de Vavílov el Instituto de Producción Vegetal de la ciudad soviética.
Y estando en éstas llegaron las guerras.
Crespí mantuvo su lealtad a la República y lo pagó caro. Fue depurado e inhabilitado, por lo que su investigación finalizó realmente en 1938. Por su parte, Vavílov también rindió cuentas por sus viajes europeos y murió de hambre en la cárcel, acusado de defender la genética, una ciencia pseudoburguesa a ojos de Stalin. En el blog Evolución y ambiente nos dan las claves para entender esta tragedia: el dictador prefería las tesis de otro científico Lysenko, quien prohibió en Rusia la simple mención de los principios mendelianos de la herencia. Durante el Lysenkoísmo docenas de genetistas y otros científicos fueron sentenciados a muerte y sus ideas se extendieron por Europa del Este y China. Tras la muerte de Stalin este paradigma fue revisado y declarado falsa ciencia, charlatanería y fraude.
Crespí y Vavílov, dos científicos geniales machacados por el totalitarismo.
Retratos policiales de Vavílov tras su detención por la NKVD.

Cuando murió Vavílov quedaba poco ya para que el Ejército Rojo acabase con el sitio alemán a la ciudad. Entre los objetivos de los nazis (y de adlátares como la División Azul), además de exterminar a los rusos y a los judíos, se encontraba hacerse con el banco de semillas de Leningrado. Sin duda, nos encontramos ante uno de los primeros casos de guerra biogenética de la historia. El experto en genética vegetal Heinz Brücher lideraba un comando de las SS que tenía como objetivo hacerse con ese banco de muestras y llevarlo al Instituto de Plantas de las SS en el castillo austríaco de Lannach. Finalmente sólo pudieron apropiarse de las colecciones que se encontraban depositadas en Ucrania y Crimea. La numantina resistencia soviética en Leningrado preservó el legado de Vavílov. Incluso cuando cada día morían cientos y cientos de personas de hambre, nadie en Leningrado se apropió de las semillas del Instituto de Producción Vegetal.
Rehabilitación de Vavílov. Sello oficial de la URSS (1977)

P.S. Este fin de semana pasado un suplemento dominical daba a conocer el mayor banco de semillas del planeta. Este biobunker se encuentra en el archipiélago de Svalbard en Noruega. Resiste erupciones volcánicas, terremotos e incluso ataques con misiles nucleares.
Tras un siglo de investigaciones, los botánicos y genetistas no han podido encontrar todavía el pesticida que anule la semilla del Mal.

lunes, 14 de abril de 2014

Intxortas 1937

Arrasaremos Bilbao hasta el suelo y su solar vacío y desolado quitará a Inglaterra todo deseo de apoyar  a los bolcheviques vascos en contra de nuestra voluntad. Es preciso que destruyamos la capital de un pueblo perverso que se atreve a desafiar a la causa irresistible de la idea nacional.

Alocución de radio del General Mola, recogida en el Daily Herald, 29/4/1937.

Elgeta fue prácticamente destruida en la guerra. Impacto de bala en una casa del s. XIX.

Abril de 1937 supone la llegada a estos lares de la guerra moderna. El frente de Bizkaia va a servir de campo de experimentación a la Legión Cóndor. El propio Göering no tuvo reparos en reconocer ante el tribunal de Nüremberg que la guerra en Euskadi había servido de "banco de pruebas para la Luftwaffe". Durango y Gernika emergen como símbolos de esta nueva forma de hacer la guerra, basada en la actuación masiva de la aviación. Esta táctica tierra-aire anulaba las posibilidades del ejército vasco. Franco concentró un Ejército de 40.000 hombres, unos cien aviones y unas doscientas piezas de artillería. La resistencia vasca, con unos 40.000 hombres, no más de 140 piezas de artillería y la aviación desaparecida, fue extraordinaria. Los sublevados avanzaban una media de seiscientos metros por día. A este respecto, la batalla de los Intxortas fue todo un hito en la guerra del Norte.
Acceso al centro de interpretación de Elgeta.
Por segundo año consecutivo el ayuntamiento de Elgeta y la asociación IKE 1937 organizan el 27 de este mes la recreación popular de los combates. Hemos estado este fin de semana en la primera reunión de coordinación y nos ha impresionado la labor de esta gente. Con mucho voluntarismo, trabajo y pasión han creado todo un centro de recuperación de la memoria histórica, un auténtico museo que sorprende, sobre todo, por el discurso crítico que lo sustenta. Nada queda fuera: la reivindicación del papel de la mujer, las consecuencias de la represión fascista en la comarca, la recuperación de las biografías de quienes lucharon allí, la labor de exhumación de fosas de represaliados...


Detalles de algunas de las salas del museo.

Los responsables de la iniciativa explicando el plan de ataque.

Cuando el ámbito de la recreación se ha prácticamente profesionalizado, encaminándose a un sectario rigorismo al alcance únicamente de los popes e iniciados, esta experiencia de Elgeta nos parece especialmente interesante, ya que se abre a toda la ciudadanía, hombres y mujeres, y aboga por la participación ciudadana como herramienta fundamental para la recuperación de la memoria.
Dos chavales un poquito punkis tuneados de requetés alaveses.


sábado, 5 de abril de 2014

Pisas tumbas de héroes, ¡ay del que las profane!

Tras un prudencial tiempo de espera en el que ha habido cierto lío burocrático por parte de los militares para dar permiso de acceso a un miembro del Grupo de Investigación de Antropología Forense (GIAF) con pasaporte español, por fin he podido integrarme con normalidad en los trabajos arqueológicos que se realizan en el predio militar Batallón 13. El Batallón 13 es la cabeza visible de un gran complejo militar formado por el Servicio de Material y Armamento (SMA), el Servicio de Intendencia del Ejército, el Batallón de Infantería Nº 5, la Brigada de Comunicaciones Nº 1 y el Batallón de Infantería Nº 15, y está situado en la Av. de las Instrucciones, en las afueras de Montevideo. Gracias a la labor de la Asociación de Familiares de Detenidos desaparecidos y de diferentes organismos de derechos humanos también se sabe desde hace muchos años que en el centro de ese gran complejo militar estuvieron los siniestros centros clandestinos conocidos como "300 Carlos" y "S2". En concreto en los hangares del SMA, que forman un gran patio elíptico, o "la pera", como dicen los compañeros del GIAF.

Fotointerpretación de las estructuras del Batallón 13 y SMA. Se aprecia la "pera" en donde se encontraba el campo de concentración. Las zonas de bosque y alrededores del campo de futbol son los lugares donde potencialmente hay restos humanos. 

La labor del GIAF no se centra tanto en la documentación de este campo de concentración como en la búsqueda del paradero de las 13 personas que se considera pueden estar enterradas en algún punto de estas decenas de hectáreas de hangares, garitas, alambradas, prados, campos de tiro, canchas de fútbol y bosques. Y aquí es donde vienen los problemas. No se trata de una fosa común con todos los cuerpos juntos, sino seguramente de enterramientos aislados y separados en el espacio y en el tiempo, fruto de las torturas y asesinatos que se fueran efectuando por los militares a los estudiantes y trabajadores que tenían encapuchados en el 300 Carlos. Hay que destacar que ninguno de ellos eran guerrilleros, ya que los tupamaros habían sido desarticulados antes de la llegada de la dictadura. A ello se suma la posibilidad de que los muertos en un centro clandestino fueran trasladados y enterrados en otro predio militar distinto, o tirados a alguna laguna o al río de la Plata. Además, la internacional anticomunista, amparada por los Estados Unidos y conocida como Operación Cóndor, implicó el secuestro de ciudadanos en un país y su traslado a otro para su tortura y muerte, lo que complica aún más las tareas de investigación. Por otro lado la información con la que cuenta el GIAF, la de testigos directos e indirectos, en muchos casos ha resultado ser falsa. Para mayor inconveniente a finales de la dictadura uruguaya los militares realizaron la "operación zanahoria", que no es otra cosa que la recuperación de los cuerpos enterrados años antes para deshacerse de incómodas evidencias con la llegada de la democracia.

Ejemplo de uno de los mapas anónimos que llegan al GIAF, en donde se indican posibles zonas de enterramiento.

Sin embargo, el primer presidente de la postdicatdura uruguaya, Julio María Sanguinetti, aseguraba a mediados de los años ochenta que en Uruguay, al contrario que en Argentina, no había pruebas de un plan sistemático de asesinato y desaparición de personas. En este sentido la labor del GIAF es fundamental. No puede restablecer la justicia, pero sí puede ayudar a conocer la verdad. Y no planteando meras hipótesis, sino con los hechos objetivos que la Arqueología pone sobre la mesa. Pero aquí es donde radica el problema. Los trabajos que el GIAF lleva realizando desde el año 2005 hasta día de hoy en diferentes campañas, son como buscar una aguja en un pajar. Me atrevería a decir que seguramente se trate de la excavación arqueológica más ambiciosa y continuada en el tiempo dedicada a crímenes de lesa humanidad de época contemporánea. Plantean cuadrículas de trabajo de10 x 10 m. una vez han conjugado la información de los informantes y cotejado y estudiado las fotografías aéreas, para ver nuevas construcciones y repoblaciones de árboles que pudieran haber tenido el fin de seguir borrando las huellas de los crímenes. Tras ello una excavadora va realizando zanjas paralelas, que son convenientemente documentadas, dejando unos pequeños perfil entre ellas. Así han ido desmontando, dándole la vuelta, a muchas hectáreas de terreno. Todo ello bajo la atenta mirada de los militares, que graban continuamente todas las labores arqueológicas.

Seguimiento de máquina bajo la atenta mirada de los militares.

Áreas excavadas con los galpones del SMA al fondo.

Planimetría de las áreas intervenidas y de los principales resultados.

A día de hoy, en el Batallón 13 tan sólo se ha recuperado, bajo una potente capa de cal, el cuerpo de Fernando Miranda, un escribano filocomunista, que fue secuestrado y seguramente asesinado a las pocas horas. Aparte, han aparecido huesos sin conexión anatómica que probablemente sean evidencias de la "operación zanahoria". Es posible que algunas alteraciones estratigráficas documentadas en ciertas trincheras efectuadas con la excavadora también respondan al mismo fin desocultador y reocultador de los militares.  

Proceso de exhumación de Fernando Miranda.

Desconocedor de los referentes patrios uruguayos, al entrar por primera vez en este predio militar me topé con la leyenda "Pisas tumbas de héroes, ¡ay del que las profane!". Y no, no se trata de una alusión a los estudiantes y trabajadores secuestrados, torturados y enterrados en este lugar. Ni siquiera una velada advertencia a los arqueólogos por su incesante y obstinada búsqueda. Se trata de un extracto de "La leyenda patria", que cuenta la gesta de los 33 orientales, referentes de una patria que ni siquiera era tal ya que aquellos próceres luchaban por una confederación de provincias en torno al río de la Plata, no por el Uruguay que hoy conocemos. Sin embargo, a día de hoy, nada recuerda ni en este ni en el resto de campos de concentración de Uruguay a aquellos verdaderos héroes de esta república, a los que creyeron y lucharon por un país con justicia social y que pagaron con su vida.  

Inscripción patriótica en el patio de armas del Batallón 13.

lunes, 31 de marzo de 2014

Participa en las excavaciones de Belchite




El proyecto Arqueología de la Guerra Civil Española del Incipit-CSIC ofrece dos plazas para participar en las excavaciones de Belchite de 2014 con cargo a una de las instituciones que nos cofinancia. Las excavaciones tendrán lugar aproximadamente entre el día 10 y el 30 de septiembre.

¿Quiénes pueden participar?
Estudiantes universitarios de grado (con preferencia los de tercer y cuarto curso) o posgrado (máster, tesis) en historia y carreras afines. Se dará prioridad a los estudiantes de arqueología o historia contemporánea. No es imprescindible tener experiencia arqueológica previa.

¿Cómo es la solicitud?
Envía un email que incluya en adjunto un único documento (word o pdf) con tu currículum (acuérdate de incluir dirección de email), expediente académico y una breve descripción de por qué te interesa participar en el proyecto (máximo 300 palabras). 

¿Cuál es el plazo de solicitud?
Puedes enviar tu solicitud hasta el día 30 de abril. El resultado se comunicará por email hacia el 10 de mayo.

¿Qué cubre el proyecto?
El proyecto pagará el desplazamiento dentro de la Península, seguro, estancia en Belchite, alojamiento y formación durante las tres semanas que dura la intervención (trabajo de campo, conferencias, talleres). 

¿Qué se espera de los participantes?
Que colaboren en todas las tareas relacionadas con el trabajo de campo: excavación y prospección, documentación (fichas, planimetría, estación total) y trabajo con los materiales (limpieza, clasificación, inventario).

¿Qué pasa si no se sale elegido?
Desgraciadamente no podemos ofrecer más de dos plazas por motivos de presupuesto y logística. Sin embargo, nuestro proyecto realiza diversas intervenciones y seguirá en marcha los próximos años. Te contactaremos si existe la posibilidad de que participes en otra de nuestras excavaciones.

viernes, 28 de marzo de 2014

Arqueología en guerra (III)


 
Continuamos con el tragicómico y muy científico verano azul de Barandiarán en julio-agosto de 1936.
Día 28. He estado en el Museo. A mediodía han venido a comer a nuestro albergue ocho o diez chicos y hombres jóvenes; concretamente de Alegría de donde han huido por temor a los navarros. Me han dicho que ayer los navarros hicieron su aparición en los montes de los alrededores. Y estos hombres (tres del Frente popular y los otros nacionalistas) a falta de armas no tuvieron mas remedio que huir. Pero que hoy no se ha oído nada en Alegria, y que se vuelven a casa. Dicen que muchos sacerdotes de Navarra se han puesto al frente de los “requetés”; y que el párroco de Alegría huyó desde el comienzo de la guerra, del mismo modo que un tolosarra que era el responsable del Batzoki. Por la tarde he ido a Lekeitio con Josu Aldanondo, para sacar los planos de las cuevas del entorno.
Dia 29. Hemos ido a sacar el plano de Abittaa y las medidas de Gizaburuaga. Hemos comido en la taberna de Gizaburua. Se dice que por allí solía haber antiguamente lamias. Todavía hay allí la impronta del pie de una lamia encima de una grieta.
Día 31. Día de San Ignacio. Día triste en Guipúzcoa: hay guerra encarnizada en Beasain, Ordizia, lo alrededores de Tolosa, Rentería y Oyarzun. Nos han dicho que en Euskalerria no ha habido nunca tanta mortandad como la registrada estos días pasados en Beasain ¡Menudas imágenes del hombre nos ha traído esta guerra!
Día 1. Nos han dicho que en Hernani los rojos de Pasajes han quemado un convento de monjas. Por la mañana hemos ido al caserío Ayerdi de Berriatua en el auto de Amilla, porque el otro día en Gizaburuaga nos dijeron que en aquel entorno había una cueva grande. Pero en los alrededores de Ayerdi no hay tal cueva. Luego hemos ido a la cueva de Goiko-Lau. Mientras hemos comido en el caserío de Elexpuruerdikoa (sopa de ajo, dos huevos cada uno y leche) [...]
Día 3. He ido a Saturrarán. Los responsables de este seminario están muy asustados ccon lo sucesos  la guerra. Hay todavía aquí 39 estudiantes, casi todos alaveses. Hoy han partido algunos para Tolosa y Zumarraga. Los responsables que están aquí en Saturrarán están muy asustados: dicen que de vencer el Gobierno viene el Comunismo. [...]
Día 5. Desde hoy comienzo a revisar una de las cuevas de Jentiletxêta con la intención de recuperar restos prehistóricos. He subido a aquel sitio con tres chavalitos: Ayerbe, Abezia y Susaeta.
 
Entrada a la cueva de Jentiletxeta.
 
Día 6. También he subido a Jentiletxêta con cuatro chavales mientras estamos revisando allí la tierra escuchábamos el ruido de guerra que frecuentemente llegaba desde San Sebastián (al menos cañonazos) ¡menuda destrucción! Hoy han emitido por “Radio Vitoria” una declaración del señor Obispo. Según él, debemos rezar a Dios a favor de la paz, y no juntarnos con socialistas y Comunistas (esto en contra de los nacionalistas). Han dicho por “Radio Castilla”: “Guipúzcoa y Vizcaya, uníos con nosotros, no despreciéis nuestras intenciones; de otro modo cuando nosotros ganemos no tendréis Concierto económico ni ningún otro elemento de Fueros parecido.
Día 7. Por la tarde he estado en Jentiletxêta. También hoy hemos oído frecuentemente los cañonazos del fuerte de San Marcos mientras trabajábamos [...]
Día 8. Por la tarde hemos estado en Jentiletxêta. Hoy también, mientras recogíamos huesos y útiles de los gentiles, hemos escuchado cañonazos del fuerte de San Marcos, no tantos como ayer sin embargo. [...]
Día 12.[...] Nos dicen que los partidarios del Gobierno no tienen nada bueno, ni siquiera armas adecuadas y que por ese motivo han perdido Tolosa. Que además algunos mandatarios se han pasado al otro lado. Se oye todo tipo de opiniones. Por la tarde he estado en Jentiletxêta. Allí he tenido al renombrado levantador de piedras Aritzaga. También ha llevado a su casa dos dientes humanos, para enseñárselos a su padre, porque éste no cree que en Jentiletxêta haya vivido jamás nadie. Vive en el caserío Ziñua.
Díaa 13. Por la tarde hemos estado en Jentiletxêta investigando los restos primitivos del hombre del lugar. Mientras trabajábamos hemos escuchado frecuentes cañonazos procedentes de la zona de San Sebastián. Por encima de San Sebastián ha habido algunos aviadores militares hoy, que también han echado bombas. En la cueva nos han visitado dos hombres huyendo de la guerra.

Excavación arqueológica en la cueva deJentiletxeta en 1990 (M. Esteban y A. Armendáriz).
 

miércoles, 19 de marzo de 2014

Arqueología en guerra (II)


Una semana antes del golpe, Enrique Eguren y su hijo visitaron la excavación de la cueva en Urtiaga (Deva), 
11 de julio de 1936.

Día 22. También hoy han subido la carretera muchos coches (no tantos como ayer). Uno ha quedado a nuestra misma altura, un gudari ha disparado un tiro hacia el paraje de Usabiartza. Cuentan en Itziar que ayer murieron 15.000 hombres en Vitoria.

Día 23. Hoy a mediodía después de comer mientras estábamos en la entrada de la cueva hemos oído cañonazos, e intentado ver de donde procedían hemos subido a la ermita de Salbatore. Cuando estábamos casi arriba un auto se ha detenido en la carretera y de él ha bajado un gudari y apuntándome con su arma dice: "¿qué hace Ud. ahí?" Inmediatamente le contesto: "¿vamos a ver qué se puede observar desde la ermita". -"Bueno, bueno", dijo y se metió en el coche y se fue.

Día 24. Hoy es el último día de trabajo en la cueva. Ha llegado al caserío Usabiartza una mujer (viuda de Larrañaga) con su familia, huyendo de la guerra.

Día 25. A las cinco de la madrugada, un grupo de gudaris ha rodeado nuestro albergue, y luego ha registrado toda la casa pidiendo aclaraciones a cada huésped. Nos han dicho que están buscando a un joven de Apeitia o quizás de Azcoitia que es mando de los requetés. Venían a por el hombre de Azcoitia que hace diariamente su aparición en nuestro albergue; pero no estaba aquí. En lo que registraban el interior el médico eibarrés ha huido por la ventana; pero inútilmente; enseguida le han atrapado y también le han llevado a Deva. También se han llevado al hermano del profesor. Han registrado también la casa del organista; allí estaba escondido el jefe de los requetés de Azpeitia; pero n o le han atrapado. Con todas estas cosas la gente ha quedado un poco mustia en Itziar. Pero por la tarde se ha alegrado, al menos los jóvenes. Han estado bailando "agarrados".

Día 26, domingo. Hoy por la tarde hemos venido a Bilbao. En el ayuntamiento de Deva nos han dado el permiso necesario para ir y volver, esto es "salvoconducto". Esto es lo que dice tal permiso: "Frente popular de Guipúzcoa. Sección de Deva. Salvoconducto a favor de José Miguel Baradiaran para trasladarse a Bilbao. Objeto hacer escala para seguir continuando viaje y hacer entrega de los objetos arqueológicos de las excavaciones en el museo. El Delegado de Sevicio E. Antón. Deva 26 de julio. Un sello dice: Alcaldía de la N. y L. Villa de Deva. otro por su parte "Agrupación socialista-Deva (Guipúzcoa). En la estación de Bilbao hombres armados nos han pedido el permiso que llevamos t explicaciones y también nos han obligado a enseñarle nuestras maletas y las cosas que llevamos en los otros fardos. Cuando les hemos enseñado un cráneo que transportamos no lo quisieron tocar con sus manos. Nos hemos quedado alojados en la Fonda La Estrella.

Día 27: Por la mañana he estado en el Museo; luego en el palacio de la Diputación. También en Sabinetxea; allí me han concedido permiso para desplazarme por Vizcaya y también para usar armas.

Sin entrar por ahora en otras consideraciones, la experiencia berlanguiana de Barandiarán nos aporta un gran consejo a todos los arqueólogos y arqueólogas de este país: ¡Depositen los materiales arqueológicos de sus excavaciones en el Museo preceptivo aunque estalle una guera civil!

lunes, 17 de marzo de 2014

Un libro imprescindible: Arqueología de la Gran Guerra en Alsacia y Lorena


Se ha publicado recientemente un libro de enorme interés para cualquiera interesado en la arqueología de la guerra en el siglo XX: À l'Est du Nouveau! Archélogie de la Grande Guerre en Alsace et en Lorraine (B. Schnitzler y M. Landolt, eds.). Es el catálogo de una exposición que se celebra hasta el 31 de diciembre de 2014 en Estrasburgo. En ella se dan a conocer los resultados de años de excavaciones arqueológicas en las trincheras llevadas a cabo por el INRAP (Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas). Al contrario que en España, en Francia tienen la suerte de contar con una arqueología "pública, gratuita y de calidad" que hace posible iniciativas como esta.

El libro, extraordinariamente documentado y con un espectacular aparato gráfico, recorre los distintos aspectos de la guerra en las trincheras del frente occidental, desde los búnkeres hasta los enterramientos colectivos, pasando por la alimentación, la higiene, los pueblos destruidos, las defensas de alambre de espino, la construcción de trincheras, el tiempo libre y las diversas metodologías utilizadas para recuperar este patrimonio reciente. 

El registro arqueológico de la zona es la envidia de cualquier investigador. Los terrenos arcillosos y encharcados, que fueron el infierno para los combatientes, han permitido la conservación de gran cantidad de materia orgánica en excelente estado (madera, cuero y tela). Algunos de los hallazgos son similares a los de nuestras propias excavaciones en España: los mismos objetos, las mismas armas, las mismas estructuras. Nos recuerdan una vez más que si la Guerra Civil fue el prólogo de la Segunda Guerra Mundial, también fue el epílogo de la Primera. Entre los restos parecidos están los pequeños basureros de trinchera, idénticos al que localizamos en 2011 en Abánades.



Otros hallazgos, sin embargo, solo los hemos visto en sueños. Por ejemplo, este depósito de Stiehlhandgranate:



El trabajo de los arqueólogos franceses nos recuerda lo difícil que es la arqueología del pasado contemporáneo. No solo porque haya cosas que explotan, sino porque la cultura material es extremadamente variada. 

 Objetos de higiene encontrados en trincheras alemanas

El trabajo de identificación puede llegar a ser imposible, especialmente cuando un mismo objeto se utiliza para fines muy diversos. Por ejemplo, el tipo de contenedor de cerámica de la fotografía inferior se usó para transportar agua mineral (izquierda), licor (centro) y gas lacrimógeno (derecha).


Las investigaciones arqueológicas, de hecho, han servido entre otras cosas para comprender mejor la economía y logística de guerra. El frente de Alsacia generó unas necesidades tan grandes de avituallamiento de agua potable, que llevó al desarrollo de las industrias del agua mineral en Alemania.

En resumen, un gran ejemplo de investigación arqueológica de calidad, de difusión pública y, sobre todo, de apoyo de las instituciones a la arqueología en general y del pasado reciente en particular.