jueves, 18 de diciembre de 2014

Bahía Dorada


Una crítica razonada que se nos ha hecho en Gasteiz at War es que no hemos contado con una ponencia que mostrase el estado de la cuestión de la Arqueología de la guerra civil en Andalucía. El famoso modelo andaluz de Gestión del Patrimonio (que ya va por su versión 3.0) marcó desde los noventa una línea de socialización del Patrimonio más que interesante. Con todo, hemos cubierto este vacío con la defensa de sendos pósters centrados en el ámbito andaluz. Hoy le toca el turno a nuestros compañeros de la empresa LURE Arqueología Jesús Martín y Mª Lourdes López quienes con la ayuda del archivero Alfredo Galán han presentado el póster La fosa perdida. Represión franquista en Estepona 1937-1938
La cárcel de Estepona se convierte en uno de los centros de la terrible represión desatada tras la conquista de Málaga por el ejército franquista. Un análisis minucioso de la documentación permite seguir el rastro de numerosas sacas de presos que acabaron en fosas comunes como la de Arroyo Vaquero o la del propio Cementerio municipal. Las líneas de trinchera fueron incluso utilizadas como improvisadas fosas para las ejecuciones perpetradas por el bando nacional.

Defensa del póster en el cuartel de Flandes. Foto de Óscar Rodríguez.

Durante la segunda semana del mes de agosto de 2014 un equipo de voluntarios bajo la dirección del arqueólogo municipal de Estepona Ildefonso Navarro realizaron sin éxito una serie de sondeos entorno a la Torre de Arroyo Vaquero. Este vacío acrecienta el valor de las fuentes orales, que señalan la recogida de restos humanos con motivo de la construcción de la urbanización Bahía Dorada

Defensa del póster en el cuartel de Flandes. Foto de Óscar Rodríguez.

martes, 16 de diciembre de 2014

¿Qué pasa cuando la administración interviene?


Helena Calvo, Laia Gallego, Judith Romero y Queralt Solé, de la Universitat de Barcelona, han presentado en Gasteiz at War un interesante póster en el que analizan el impacto social y científico de las actuaciones promovidas por la Administración catalana en los espacios patrimoniales vinculados a la guerra civil española. Los miembros del equipo que edita este blog conocemos bien el caso catalán y lo hemos sufrido con la exhumación del famoso soldado Charlie en La Fatarella en septiembre de 2011.
Como señalan las autoras, en Catalunya, la Generalitat excavó dos fosas comunes en Prats de Lluçanès y Gurb (Barcelona) como prueba piloto para elaborar una reglamentación a la que se tendrían que acoger aquellos particulares o entidades que quisieran llevar a cabo una exhumación. De esta experiencia surgió un bloque normativo destinado a la reglamentación de las intervenciones en fosas, el Decreto 111/2010, de 31 de agosto, por el que se desarrolla reglamentariamente la ley 10/2009, de 30 de junio, y la resolución IRP/4072/2010, de 15 de diciembre, por la que se aprueban los protocolos de aplicación en las actuaciones previstas en la Ley: recogida de restos en superficie, actuaciones para la apertura de fosas comunes y actuaciones para la dignificación de las fosas. 
No obstante, han pasado los años y la situación ha cambiado sustancialmente. La reglamentación se llevó a cabo, pero nunca fue acompañada de la promoción necesaria para que arrancase definitivamente el proceso de recuperación de la dignidad de todas las víctimas, aquellas que fueron asesinadas y las que aún sufren las consecuencias. En cualquier caso, debemos admitir que esta experiencia ha servido para que la administración realice acuerdos con otras entidades, asumiendo la contratación, la normativa, el control y el presupuesto necesario.

Asistentes de Gasteiz at War escuchando la presentación de los pósters,
bajo la atenta mirada de Isabel II, entre otros y otras.

lunes, 15 de diciembre de 2014

La Carta de Vitoria


Y se acabó Gasteiz at war (por el momento). No somos tan pretenciosos para concluir el congreso con un manifiesto o una Carta de Vitoria sobre la Arqueología y el Patrimonio de la Guerra Civil, sobre todo porque ya contamos con una carta de Vitoria, como véis en la foto de arriba. Los descendientes de Heraclio Fournier lo tuvieron claro en la guerra civil, sirviendo de imprenta casi oficial del bando nacional.

Pero de estas historias de naipes hablaremos otro día. A falta de Carta o Manifiesto sí queremos trasladaros unas breves reflexiones sobre Gasteiz at war.

Durante el transcurso del congreso se ha dibujado una SITUACIÓN compleja, pero dinámica y sobre todo multivocal. Tan MULTIVOCAL, que quizá sería pretencioso hablar de arqueología. Como ya manifestaron Buhli y Lucas (2001):

No se trata de redefinir los límites de la arqueología como disciplina, la circunscripción disciplinar es irrelevante si no arrogante; se trata de que la arqueología puede realizar una contribución única e incluyente a la gestión del patrimonio gracias a sus métodos y a sus perspectivas teóricas.

Y si hablamos de arqueología, se ha podido comprobar que la arqueología de la guerra civil ya no es notable sólo por sus planteamientos teóricos, sino también por aspectos empíricos que se aplicaban hasta ahora sólo en la arqueología de otros periodos. Drones, ADNs y arqueometría cerámica son claros ejemplos.
Pero aquí se han tratado muchas más cosas, la mayoría más importantes que la simple arqueología. Lo que hemos hecho las arqueólogas y los arqueólogos es escuchar y ser escuchados.
Este es uno de  los PRINCIPALES LOGROS de este congreso, proporcionar un foro de encuentro entre profesionales de distintos aspectos que a veces trabajan en paralelo, a veces se entrecruzan, en ocasiones se fusionan y normalmente entran en conflicto. Hemos planteado nuestros problemas, hemos escuchado los del resto. Hemos participado de un FORO COMÚN en el que a los diferentes especialistas se han unido las voces de asociaciones, técnicos de patrimonio y parte del alumnado.
Visita de los participantes de Gasteiz at war a Ugao-Miraballes: 
A veces la guerra es la paz del futuro. Silvio Rodríguez.

Sin embargo, es quizás en otro aspecto en el que sobresale este congreso. Diferentes ejemplos han dejado clara la oposición que existe desde determinados ámbitos políticos ante el desarrollo del estudio crítico de la guerra civil. Y es ahí donde la arqueología se empodera y logra trascender esa barrera para llegar a la sociedad. Una excavación permite hablar de ello y recordarlo. Este congreso también lo ha hecho de forma notoria. Desde el comienzo del congreso muchos MEDIOS DE COMUNICACIÓN se han interesado por este congreso y han AMPLIFICADO NUESTRO MENSAJE. Este fin de semana se han publicado sendos artículos y columnas de opinión que recuerdan la necesidad de continuar y ampliar los estudios presentados. Esto es un logro de cada una y uno de los asistentes.

GRACIAS!!

El Comité Organizador: Comisarios Políticos y Milicianos de la Cultura.
Portada del diario Berria: Arkeologia eta Memoria.

viernes, 12 de diciembre de 2014

El ADN de la Arqueología


Algunos historiadores definen el Euskadi autonómico de octubre de 1936 a junio de 1937 como el oasis vasco. Desde luego esta definición es debatible, pero de lo que no nos cabe duda es que en el contexto español la investigación y la ciencia en este pequeño país sí que conforman un auténtico osasis hoy en día en un Estado pauperizado que es considerado la décima potencia científica del mundo. En Euskadi existe un acuerdo tácito entre todos los partidos políticos desde la proclamación de la segunda autonomía para no reducir al menos los gastos en ciencia y educación. Pero además de eso, existe un verdadero plan estratégico para consolidar la economía y el tejido productivo del país a partir de la investigación. Y para ello se forman equipos y se captan investigadores e investigadoras de todo el mundo y de todo el Estado.
 
 
Un buen ejemplo de ello es el Centro de Investigación Lascaray Ikergunea del campus de Araba en donde se concentran numerosos equipos dedicados a los más diversos campos de estudio. Aquí trabajan Miriam Baeta, Carolina Núñez y Leire Palencia, concretamente en el Grupo BIOMICs / BIOMICs Research Group (Universidad del País Vasco UPV/EHU). Desde 2005 este grupo lleva colaborando con la Sociedad de Ciencias Aranzadi en el análisis e identificación genética de los individuos exhumados en fosas de la guerra civil. Estas mujeres han llegado aquí por sus méritos, por su carrera brillante y por su compromiso con la ciencia. Ellas son las responsables de que exista un verdadero enfoque interdisciplinar al servicio de la recuperación de la memoria histórica. Ellas son el verdadero ADN de la Arqueología.
 
 
En este centro Lescaray se ubica también el GPAC, entidad que organiza Gasteiz at War. Ya véis, el Patrimonio considerado como un elemento vital en el PIB vasco y en la construcción de la memoria colectiva. En otras comunidades no es así; en Galicia, el presidente ha afirmado públicamente que el poco dinero que hay debe invertirse en investigación de verdad, en la lucha contra el cáncer, y no en tonterías que no valen para nada, como eso de la memoria histórica.
 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Los años de plomo

 
Sergio Escribano trabaja en el Grupo de Investigación en Patrimonio Construido (GPAC) en la Universidad del País Vasco. Acaba de defender su tesis doctoral sobre la cerámica alavesa entre los siglos XIV y XVII desde un ambicioso marco teórico que combina Arqueología simétrica, arqueologías críticas y Arqueología postcolonial. A su vez, Javier Iñáñez es doctor en Arqueología, experto en Arqueometría, que tras largas estancias de investigacion postdoctoral en Estados Unidos ha desembarcado en el GPAC contratado por el exigente programa IKERBASQUE, financiado por la Basque Foundation of Science. Ambos se han compichado con la ceramista Blanka Gómez de Segura, directora del Museo de Alfarería Vasca, para exponer en Gasteiz at war el póster: Plomo, estaño y guerra civil: disrupción y adaptación del ciclo productivo de la cerámica vasca. En esta propuesta vemos cómo se combinan con mano maestra la Historia oral, la Etnografía, la Etnoarqueología, la Arqueometría y la Arqueología del Pasado Contemporáneo.
Los autores parten de la microhistoria de José Ortiz de Zarate, un ceramista de Ollerías (Araba) que lucha en la guerra civil como gudari en el Ejército de Euskadi. Hecho prisionero en Santoña sufrirá pena de prisión en las cárceles franquistas. A la vuelta de su periplo, retoma el oficio en una comarca devastada por la guerra. Tomando como eje esta historia personal, Blanka, Sergio y Javier analizan la evolucion técnica de la cerámica popular vasca en la larga duración, haciendo hincapié en los condicionantes del período de la autarquía, cuando los metales escaseaban, y los artesanos tuvieron que adaptarse a las circunstancias. El fin del ciclo de esta cerámica tuvo lugar con la llegada de nuevos materiales al ajuar cerámico (vidrio templado, plástico y latón), la industrialización y la emigración del rural al mundo urbano.
El antiguo gudari Ortiz de Zarate cesó su producción en 1958 al quedar los barreros anegados por el embalse de Urrúnaga, toda una metáfora del fin de un mundo y del impacto social y medioambiental de una dictadura.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Algo más que el Barranco de Víznar

 
Fidel Baena y Sergio Fernández presentan en Gasteiz at war un póster sobre un frente de guerra muy desconocido para los que somos de otras partes del Estado: Las fortificaciones de la guerra civil en el frente de Granada. Estudio arqueológico desde Sierra Nevada a Sierra Arana. El frente defensivo que ocupa este proyecto nace el 20 de julio de 1936 cuando parte de la guarnicion militar de Granada se subleva. A partir de febrero de 1937 se estabiliza el frente, quedando el occidente de la provincia en manos rebledes y el oriente en zona republicana.
Los autores han catalogado un total de 230 estructuras defensivas en una línea de frente de 40 km, en una zona montañosa a 3000 metros de altitud. Lo que aquí tuvieron que pasar los soldados en aquellos inviernos no desmerece nada a lo que sufrieron italianos y austríacos en el frente de los Alpes en la Iª Guerra Mundial.
Desde Arquenatura S.L. los autores pretenden incorporar todo este legado monumental del conflicto al modelo de gestión y a los discursos generados en torno a los espacios naturales de Sierra Nevada y la Sierra de Huétor.

lunes, 8 de diciembre de 2014

"Entre Pinto y Valdemoro"


El congreso Gasteiz at War nos permite acercarnos a todo lo que se está haciendo sobre Arqueología de la guerra civil en el Reino de España. Siguiendo con los principios que rigen la línea editorial de nuestro blog, queremos dar voz a todos aquellos compañeros y compañeras, profesionales de la Arqueología, que se fajan en las trincheras. A este respecto, en los próximos días publicaremos aquí los pósters que hemos recibido en Gasteiz at war. 
Comenzamos hoy con un avance de resultados del Proyecto de estudio y puesta en valor de los restos de la Guerra Civil Española (1936-1939) en el término municipal de Pinto (Madrid) llevado a cabo por la empresa cota667 Arqueología Patrimonio. Esta actuación contempló una prospección arqueológica en los escenarios de la guerra en los que hubo operaciones militares a finales de 1936 y desde febrero de 1937 hasta el final de la contienda. En una de estas zonas, en el yacimiento de Los Yesares se ha aplicado una serie de técnicas encaminadas a la modelización del territorio a diferentes escalas, que incluyen levantamientos cartográficos mediante el uso de topografía tradicional y vuelos UAV (Unnamed Aerial Vehicle) y otras orientadas a la reconstrucción tridimensional de las estructuras mediante el uso de láser escáner terrestre, así como de técnicas fotogramétricas y de software de edición tridimensional que permiten además, previo trabajo documental, recrear las estructuras como fueron en el momento de uso. Los trabajos fueron llevados a cabo en colaboración con la Escuela Técnica Superior de Ingenieros en Topografía, Geodesia y Cartografía de la UPM y la Facultad de Humanidades de la Universidad de Castilla-La Mancha.


En la prospección se documentaron varias posiciones relacionadas con el avance en el sector norte de las tropas franquistas durante la primera fase de la Batalla del Jarama (febrero de 1937) al mando del coronel Rada, entre las que destaca la posición de Los Yesares. Se trata de una posición enclavada en una pequeña loma y fortificada en todo su perímetro, conformando así lo que se denominaba “islote de resistencia”. En ella se localizan 4 fortines mixtos para arma automática realizados en hormigón, una red de trincheras de 1308 metros conservados, 51 pozos de tirador dobles construidos principalmente con forma de “T”, 3 caminos fortificados que también hacen las veces de zanjas antitanque, 1 posible puesto para emplazamiento de mortero así como 17 abrigos de hábitat para la tropa y un refugio excavado a modo de cueva para los oficiales. Esta labor de fortificación fue llevada a labor tras la estabilización del frente por los efectivos de la División 12 y principalmente por su relevo en la zona, la División 18.
Sobre algunas de estas estructuras se han aplicado técnicas fotogramétricas y de software de edición 3D encaminadas a la obtención de modelos tridimensionales que ayuden a su interpretación y difusión. Particularmente, se han desarrollado estos modelos en dos cronologías diferentes, la actual y la del momento del conflicto, en base a investigaciones tratadas en ámbitos similares. Con ello queremos mostrar una comparación entre los restos arqueológicos que encontramos a día de hoy y cómo fueron los mismos en los años de su utilización, de la misma forma que mejorar la compresión que el público puede lograr de ellos.

Miguel Ángel Díaz Moreno, Ángela Crespo Fraguas, Inés del Castillo Bargueño, Sergio Isabel Ludeña, Mercedes Farjas Abadía, Esther Alonso Carbajosa, Eva María Yáñez Gutiérrez, Guillermo Martínez-Pardo Gil y Carlos Ruiz Serrano.