Mostrando entradas con la etiqueta Publicaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Publicaciones. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de abril de 2017

Ofensiva por el flanco derecho

Así de bonita fue la conquista de América

En los últimos meses se han publicado varios libros que la derecha ha recibido con gran alborozo, porque legitiman ideas y valores conservadores. Aquí van tres microrreseñas:

El Gran Nivelador (The Great Leveller): Walter Scheidel, un reconocido historiador de la Universidad de Stanford, afirma que la desigualdad es inherente al ser humano, al menos durante los últimos miles de años. Y que siempre que ha habido nivelación socioeconómica ha sido gracias a desastres y crímenes atroces. No es que Scheidel sea un gran defensor de la desigualdad, ojo: él simplemente documenta lo que hay (o lo que él cree que hay). Moraleja: Otro mundo no es posible. Toca vivir esclavos y además morir de rodillas. O eso o pandemias, guerras mundiales y genocidios. Los sectores más conservadores de Estados Unidos lo han aplaudido fervientemente. Best-seller en Norteamérica.

Imperio y leyenda negra de María Elvira Roca es una apología del imperio español. Un libro tan carente de originalidad como plagado de errores factuales. Pero sirve para que nos volvamos a sentir orgullosos de ser españoles y de haber conquistado la mitad del mundo. La desaparición de las poblaciones indígenas en el Caribe, los trabajos forzados, los reasentamientos masivos, el saqueo de las riquezas americanas, las conversiones forzosas, la esclavitud de cientos de miles de africanos: daños colaterales muy exagerados por los extranjeros que nos tienen manía y que eran peores que nosotros. Un argumento de extraordinaria pereza intelectual ("y tú más") que recuerda a las manifas pro-Franco cuando la comunidad internacional criticaba las barbaridades del régimen: "Contra la injerencia extranjera". Cuatro ediciones en el momento de escribir esta nota. Éxito editorial.

1936. Fraude y violencia en las elecciones del Frente Popular de Álvarez Tardío y Roberto Villa es un minucioso estudio de las actas electorales de febrero de 1936. Nada que objetar. El planteamiento del estudio, sin embargo, carece de originalidad y el método de análisis es tan tendencioso como el título del libro. Santos Juliá ha demostrado que los cálculos fallan por la base, dado que para que salgan los números los autores tienen que contar a la derecha como un bloque electoral, cosa que ni fue ni pudo haber sido. En cualquier caso, la conclusión implícita (o no) es que los primeros golpistas en España fueron los de izquierdas ¿De quién es la culpa de la Guerra Civil por tanto? Exacto. Otro bestseller entre lectores conservadores, necesitados no solo de que los suyos venzan en las guerras, sino de que además tengan razón.

La reacción de la izquierda en España ha sido contudente. Tan solo el libro de las elecciones ha merecido reseñas críticas y no precisamente por afines a Podemos: Santos Juliá y Jorge Reverte

Mientras la versión más retrógrada de la historia triunfa en las librerías, los intelectuales más a la izquierda llegan a la conclusión de que el enemigo a batir es Javier Cercas con su última novela, que ha sido objeto de furibundas recensiones. Cercas hace poco escribió lo siguiente:


"Ese es el mínimo acuerdo sobre el pasado que necesitamos: un acuerdo que condene de forma taxativa el golpe del 18 de julio y el franquismo y que diga taxativamente que ni fueron necesarios ni inevitables, y que el golpe militar y la dictadura constituyeron un error sin paliativos. Por desgracia, la derecha española, o buena parte de la derecha española, todavía no tiene claro el pasado y por tanto carecemos de un acuerdo completo sobre el presente, lo que significa que el pasado sigue sin digerirse, sigue siendo un lastre y un freno, de vez en cuando un arma arrojadiza. Y por eso casi nunca sabemos adónde vamos, ni qué hacer con el futuro."
Es posible que los críticos de Cercas tengan razón en su anális de la novela y sus ambigüedades políticas. Pero me da la impresión de que no se están enterando muy bien de por dónde viene la ofensiva, la que nos puede devolver a la verdad de la dictadura. Libros como el de Álvarez Tardío y Villa nos alejan cada vez más de ese mínimo acuerdo sobre el pasado que necesita nuestra sociedad. Libros como el de Roca sirven para nutrir un chovinismo vetusto que es lo que menos necesitamos en un mundo amenazado por nacionalismos excluyentes, aventuras neoimperiales y xenofobia. 

Es contra esta ofensiva, la del flanco derecho, contra la que hay que luchar usando las armas de nuestro oficio académico: la razón, la erudición, la retórica.

viernes, 28 de agosto de 2015

Un Jíbaro en Mediana de Aragón (III)

ES.37274.CDMH/8.9//INCORPORADOS, 1438, 26.

Mientras las unidades republicanas atacaban Belchite, la ofensiva sobre Zaragoza continuaba en el resto de los sectores. Desde el día 30 de agosto, unidades de la 35 división (primer batallón de la XI brigada y un escuadrón de caballería) además de efectivos de la 24 división, iniciaron una serie de ataques a las líneas franquistas del vértice Sillero desde Mediana.
El mismo día 30 comenzó la contraofensiva franquista con el intento de avance hacia Belchite a través de Mediana. En esta zona fue la 13 división del general Barrón la que llevó el peso del avance, que desde el entorno de Valmadrid debía progresar hasta cortar la carretera hacia Belchite en el km 17. El avance franquista fue rápido, llegando el 3 de septiembre a la línea marcada inicialmente, aunque sin conseguir su objetivo de cortar la carretera y avanzar hacia Belchite. Ante el empuje franquista, los mandos republicanos se vieron obligados a desviar tropas del ataque a Belchite. Varias Brigadas Internacionales fueron las encargadas de realizar la defensa. Los batallones Edgar André (41) y 12 de febrero o Austriaco (44) de la XI brigada fueron los que combatieron inicialmente, sumándose a partir del día 3 el Thälmann (43) y del día 4 el British Battalion de la XV brigada, junto con un batallón de la 153 brigada.

Situación de fuerzas y posiciones conservadas en el sector de Mediana.

Después de establecer varias líneas de defensa, las unidades republicanas consiguieron parar la contraofensiva franquista. El punto máximo de avance fue la cota 381, cercana al km 17 de la carretera, alcanzada por la 4ª bandera de Falange de Castilla. Los combates en el sector fueron durísimos, con gran cantidad de bajas. El día 5, a pesar del fuerte empuje realizado y del apoyo constante desde el aire de la Legión Cóndor, el ejército franquista desistía de continuar los ataques y de intentar socorrer Belchite.

Este es el panorama que se encuentra Rubén en su visita al frente de Mediana:

Uno de estos días de principios de septiembre, salgo a girar una visita a algunos de nuestros Batallones. Mi caballo va despacio, mordiendo de vez en cuando la seca hierba que asoma entre la arena. Mi primera intención es visitar a los muchachos gallegos, que están con su Batallón junto a la carretera de Mediana, conforme se viene de Caspe. Busco la Comandancia, que está debajo del puente, alcantarilla más bien, por lo poco que levanta sobre la tierra.
 
-¡Salud, camarada periodista! ¿Qué te trae por aquí?
 
Le expongo al capitán el objeto de mi visita: ver las líneas y comprobar la moral de nuestros soldados. He bajado de la cabalgadura y, después de atarla a un mojón indicador de distancias, entro en la Comandancia. Lo primero que hago es echar un trago de buen vino de Aragón para refrescarme la garganta. Luego hablamos. Nuestra conversación se desliza entre las explosiones intermitentes de los proyectiles de cañón arrojados por el enemigo y el silbido de las balas dirigidas a nuestras posiciones por los francotiradores de Navarra.
 
-El Mando nos ha trasladado a este sector –dice Chandeira-. Los muchachos se han hecho fuertes en sus posiciones, sin olvidar un solo momento que el enemigo ha puesto todo su interés en cortar la carretera que ellos consideraban inexpugnable. Ya sabes que Belchite cayó hace varios días ante el empuje de los soldados de la 35ª  División.

Para llevar a cabo su propósito, los fascistas han concentrado gran número de hombres en este frente y han empezado una serie de movimientos contra mis hombres. Pero los gallegos no nos moveremos; seguiremos firmes en nuestros puestos, atentos a las órdenes del Mando. Mis muchachos saben que si resisten, agotarán bien pronto las energías del enemigo […]

La Tierra de Nadie de Mediana: vaguadas, lomas, arena y piedra.

A la dureza de los combates de aquellos días había que sumar la orografía accidentada  que dificultaba los desplazamientos, así como una gran escasez de agua, problema sufrido especialmente por las unidades sublevadas, que en la urgencia de movilizarse y atacar, no contaron con medios e intendencia suficiente. La prospección arqueológica en estas tierras de Mediana nos permite imaginar perfectamente a Rubén sobre su caballo, muertos los dos de sed, cabalgando por las vaguadas de esta tierra de nadie, entre aromas de tomillo e impactos de artillería:

Monto nuevamente a caballo y parto. Para llegar a la 9ª Brigada, debo cruzar unas vaguadas, que por su posición, son perfectamente visibles desde las posiciones facciosas al otro lado del pueblo de Mediana, que es ahora tierra de nadie. Pero un corresponsal de guerra no debe arredrarse por nada. Llevo la “canadiense” colgando del arzón de la silla, a fin de tomar mejor el fresco del atardecer. Mi caballo va al paso.
 
De pronto, silba sobre mi cabeza un proyectil de artillería; luego otro. Ambos van a estrellarse a pocos metros de mí, en la falda del cerro. Seguramente, el enemigo me ha visto a través del telémetro y, creyendo que mi presencia allí obedece a la existencia en las cercanías de alguna Comandancia republicana, ha dirigido el fuego de sus baterías sobre el jinete que ha visto a lo lejos, en el fondo de la vaguada blanquecina. Mi caballo parece no prestar mucha atención a los cañonazos.

Otros dos proyectiles, seguidos de un tercero, que hace explosión algo más tarde, se estrellan en el suelo, delante de mí, a unos cincuenta pasos. Va siendo hora de tomar precauciones. Mi caballo empieza a dar señales de nerviosismo. Por eso desmonto y le ato a una de aquellas plantas, a un tomillo, fuertemente arraigado. Yo me tiendo en la arena, esperando a que cese el cañoneo. Pero, no, el enemigo, que no me ha visto continuar mi camino, ni volver atrás, supone que estoy escondido y arrecia el fuego, tratando de localizar nuestro puesto de Mando. Una tras otra, las granadas alemanas e italianas hacen explosión en la cima del cerro, en el fondo de la vaguada, en las faldas de los montes cercanos.

Experimento una sensación de angustia, que, poco a poco, va en aumento. Trato de salir de aquella situación y subo a gatas por la ladera al pie de la cual estoy echado. No puedo adelantar un paso. Los cañonazos, al reventar en la cima, desprenden la arena, arrancan los matojos y echan las piedras a rodar por la pendiente, haciendo de todo punto imposible el ascenso. La sed me tortura [...]
Por fin, después de grandes esfuerzos, logro llegar a la cima del cerro. Las baterías enemigas siguen haciendo fuego. A rastras por el terreno pedregoso de la montaña, voy buscando las ondulaciones del terreno para guarecerme. Cuando el cañoneo amaina, me pongo de pie y tiendo la vista a mi alrededor, a ver si diviso la Comandancia de la 9ª Brigada, que según mis informes, debe estar por las cercanías. No diviso nada, solamente la inmensa extensión de arena y piedras blanquecinas, salpicadas aquí y allá por manchas de hierba, medio seca ya por el sol.

Abrigos republicanos excavados en una ladera en el frente de Mediana

Tampoco puedo orientarme por este astro, que se ha puesto, ni por las estrellas, que no han salido aún. ¿Qué hago, en esta soledad, sin saber siquiera adónde dirigir mis pasos? Algo se enreda en una de mis botas. Es la línea telefónica, que va desde el Estado Mayor de Brigada a uno de los Batallones. La tomo en la mano, con la intención de seguirla hasta el fin y encontrar de este modo la 9ª Brigada [...]
A unos quince metros de distancia, hacen explosión las bombas, levantando montañas de arena y piedras, que cubren todos los alrededores, averiando la telefónica y destrozando mi pobre caballo, que encuentra la muerte cuando una gran piedra cae sobre él, rodando por la ladera de la montaña hacia el fondo de la vaguada.

jueves, 27 de agosto de 2015

Un Jíbaro en Mediana de Aragón (II)

Rubén Gotay durante la guerra civil española.

El Frente Norte se estaba desplomando y la batalla de Brunete había quedado en tablas. Sin embargo, el Ejército Popular daba la cara. Es por ello que Rubén se entrega a la causa y reproduce punto por punto el enfoque de la propaganda oficial en su tratamiento de la ofensiva sobre Zaragoza. Cualquier pueblo por pequeño que fuese y que cayese en manos de la República era para él una prueba evidente del poder ofensivo del gobierno leal. En su crónica sobre la toma de Mediana, Rubén hace hincapié en la represión franquista en retaguardia (actualmente la cifra de asesinados por los franquistas en el pueblo es de 87 personas) y en la labor acometida por los comisarios políticos. Eso sí, no dice una palabra de la nueva represión desatada contra los colaboracionistas y derechistas de la localidad (actualmente la cifra de asesinados por los republicanos en el pueblo es de 6 personas) . Tras la conquista y la estabilización del frente se inicia la fase de fortificación previa a la guerra de posiciones que conocemos tan bien gracias al trabajo de campo arqueológico que desarrollamos en el entorno de Mediana:

A media mañana, después de haber caído definitivamente el pueblo, la aviación facciosa hace una incursión sobre Mediana. Es práctica fascista impedir el disfrute de las conquistas republicanas, bombardeando ferozmente las poblaciones rescatadas de la opresión facciosa.
Un campesino me dice:
-Hemos estado sufriéndolos durante más de un año, hasta que llegásteis vosotros. Nos decían que los “rojos” eran muy crueles, que maltrataban a los campesinos. Ahora vemos que todo era mentira, pues los soldados republicanos nos han tratado muy amablemente y con toda clase de consideraciones.
Por todas partes vemos caras sonrientes. Solamente el llanto emocionado de una anciana nos recuerda infinidad de lágrimas que las mujeres de este pueblecito aragonés habrán vertido mientras estuvieron sometidas a la opresión fascista.
Seguimos recorriendo el pueblo. Por donde pasamos, los chiquillos y los adultos nos saludan con el puño en alto y sonrientes, con la sonrisa espontánea de los que ya son libres.
En el avance de nuestras fuerzas por las inmediaciones de Mediana, a fin de protegerlo de algún ataque por sorpresa del enemigo, ya que los fascistas están apostados en las alturas del otro lado del pueblo, podemos observar la llegada de una caravana de camiones con fuerzas frescas que habían de reforzar la línea rebelde en peligro. Rápidamente se tiende una emboscada. Uno tras otro se aproximan los camiones y entran en el terreno dominado por nuestros soldados. No es preciso disparar un solo tiro. La totalidad de los vehículos son capturados, estando muchos de los mismos cargados de víveres y de municiones.
Hablamos con unas mujeres del pueblo. Una de ellas me dice, señalándome a una pequeña de unos doce años.
-A ésta le fusilaron su madre, porque su padre fue con los republicanos.

Ubicación de fosa común de represaliados por el franquismo
en el cementerio de Mediana.

Fuera de la casa de nuestra interlocutora observamos algún movimiento. Salimos a inquerir de qué se trata. Los soldados de la República, generosos como de costumbre, conducen a la ambulancia a un guardia civil y a un paisano heridos, que se quedaron rezagados al tomar el pueblo nuestras fuerzas.
-Ese guardia civil –dice la mujer que habla conmigo- era uno de los más criminales del pueblo. No hace mucho abofeteó a un anciano porque éste no abominaba de los republicanos.
La pequeña, cuya madre fusilaron los facciosos se acerca a nosotros.
-Hace pocos días estuve en Zaragoza –dice- y no pueden ustedes figurarse las ganas que tiene allí la gente de que entren los soldados republicanos. Todos los días fusilan a muchos obreros en el cementerio de la capital.
Entre mujeres y hombres, fusilaron a setenta y cuatro vecinos de Mediana. A todos los obreros que estábamos afiliados a organizaciones de izquierda, nos tenían apuntados en una lista para fusilarnos. Muchos de los nuestros están en las tropas del Gobierno y otros fueron conducidos a Belchite.
Unos mozos que pasan junto a nosotros añaden:
-Nosotros tuvimos que andar escondidos por las huertas y sólo regresamos cuando el mando fascista dio la orden de que no se fusilara a nadie más.
Pasa el pregonero del pueblo y se para en una esquina de la calle. Después de tocar su típica corneta para atraer la atención de la gente, da lectura, a la siguiente nota:

‘De orden de la autoridad militar, toda la población civil hombres, mujeres y niños, se concentrarán a las dos de la tarde en la iglesia del Pueblo’.

A la hora anunciada, el Comisario de la Brigada habla al vecindario sobre la ayuda que los soldados de la República prestan a los campesinos, haciendo resaltar el hecho de que el Ejército Popular castiga con mano dura a quienes cometen desmanes contra los intereses del Pueblo trabajador.
Como es de suponer que la aviación fascista haga una nueva incursión sobre Mediana, son preparados varios camiones que han de conducir a la población civil a la retaguardia: a Caspe, a Lérida, a Escatrón, a fin de alejarla de la barbarie italoalemana.
El enemigo sigo apostado en las alturas que dominan el Pueblo. Nuestras fuerzas han de continuar avanzando o fortificarse para impedir que los fascistas reconquisten el lugar. Pronto, desde la umbría donde el enemigo se ha refugiado, pica una ametralladora:
-¡Tac, tac, tac! ¡Tac, tac, tac!

Un comisario político se dirige a soldados que van a ayudar a segar (Foto de Francesc Boix).

miércoles, 26 de agosto de 2015

Un Jíbaro en Mediana de Aragón (I)


La historiografía franquista acuñó el tópico de la Galicia fiel al Movimiento desde el primer día, convertida en granero de hombres para el glorioso ejército sublevado. La realidad fue otra, como lo corrobora la brutal represión desatada en el verano de 1936. Lo que no se suele contar tampoco es la cantidad de gallegos y gallegas que defendieron la República durante la guerra civil. Políticos, sindicalistas, marineros y obreros huyeron por mar a Francia y el Norte leal y se incorporaron a la lucha. Ahí tenemos al Batallón Galicia en Asturias o al Batallón Celta de la CNT en el Ejército de Euzkadi. En Madrid, gallegos residentes, segadores que se encontraban en los pueblos del entorno, se integraron en las Milicias Gallegas para después combatir a las órdenes de Líster en los principales escenarios del conflicto, entre ellos la ofensiva sobre Zaragoza de agosto de 1937. Los gallegos intentaron conquistar Fuentes de Ebro, sin conseguirlo.
En julio de 1936 Rubén Gotay Montalvo (1914-2000) era un estudiante de Derecho puertorriqueño de ascendencia gallega en la Universidad Central de Madrid. Identificado con la causa republicana, se convierte en corresponsal de guerra, elaborando crónicas para El Miliciano Gallego. Fue también uno de los fundadores del semanario Nueva Galicia, además de redactor jefe de Pasaremos. Integrado en el Comisariado de Guerra de la famosa 11ª División escribía bajo el pseudónimo de El Jíbaro. En julio de 1938 abandonó España y rápidamente escribió unas memorias tituladas Mientras arde la hoguera. Apuntes de un corresponsal combatiente (Puerto Rico, 1939).


En este libro, Rubén dejó constancia de su paso por Caspe, capital del Aragón republicano y base de operaciones del Ejército del Este en los ataques a Mediana, Pina, Quinto, Fuentes de Ebro y Burgo de Ebro. Evidentemente, estamos ante una crónica propagandística, pero también ante un testimonio único que nos hace volver a 1937 mientras en septiembre de 2014 prospectábamos y excavábamos estas tierras yermas de Mediana de Aragón, que esperamos volver a visitar en pocos días. Así nos relata el autor la conquista de Mediana (26 de agosto de 1937):

Es indudable que nuestra operación sobre Fuentes de Ebro ha fracasado. Limpio de enemigo el terreno donde actuamos, tenemos ante nosotros otro objetivo: Mediana de Aragón. El Mando fascista no cuenta con una ofensiva nuestra por este sector, así que si organizamos un ataque de gran envergadura para capturar Mediana, el enemigo puede advertir nuestros preparativos y oponernos una fuerte resistencia. Hay, pues, que ingeniárselas de alguna manera.
Terrón, el Comisario del cuarto batallón de la 100ª Brigada, monta a caballo; luego llama a algunos de sus hombres.
_Muchachos –les dice-, hay que dar aquí un golpe de efecto. Tenemos que coger Mediana. –No dice más.
Bajo el sol abrasador de Aragón marchan los ametralladores, hundiendo los pies en la blanda arena, de la que se levanta un vaho caliente, que marea. No hay ni una gota de agua, pues el río queda distante y es imposible acercarse a él, por estar la orilla opuesta en poder del enemigo, que barre con las ametralladoras todas las cercanías. Por otra parte, el camión algibe (sic) no ha llegado aún.
Y los soldados marchan adelante, sin una protesta, con los labios hinchados por la sed, pero sin osar tocar el depósito de refrigeración de sus “máquinas”, de las que depende mayormente el éxito de la operación que se va a realizar. Van dando la vuelta al cerro que queda detrás del pueblo. Terrón, el Comisario y algunos caballistas suben a las alturas que dominan Mediana y entonces, desde allí, bajan a todo galope de sus caballos, gritando ‘¡Arriba España! ¡Viva Franco!’, en dirección a la entrada del pueblo. Las guardias fascistas y de requetés no les dan el alto, confundiéndolos con jinetes propios que han ido a hacer algún reconocimiento.
Después de dar una vuelta por la población, Terrón y sus jinetes vuelven a la montaña. Ya las ametralladoras republicanas están debidamente emplazadas y abren fuego sobre la plaza facciosa. La desmoralización cunde en las filas enemigas y Mediana, se rinde, creyendo que tras aquellas lomas hay grandes contingentes del Gobierno, prestos a caer sobre el pueblo.

En las casas del lugar conquistado pueden verse pintados los colores monárquicos y en alguna otra tapia hay pegados carteles de las J.O.N.S.




martes, 30 de septiembre de 2014

¡Vaya papelón!

Recreación en la posición del Saso, Belchite (Alan Warren con la Asociación Frente de Madrid).

Para conocer lo que fue la Guerra Civil Española no hay más remedio que acudir a la prosa genial del sevillano Manuel Chaves Nogales. Este periodista se mantuvo fiel a la República y a su profesión hasta que el gobierno legítimo abandonó Madrid para irse a Valencia. Entre otras muchas cosas, su testimonio nos muestra el enorme papel jugado por los periódicos en el bando republicano. No olvidemos que la libertad de prensa seguía vigente en el territorio leal (censura militar de por medio), que las campañas de alfabetización continuaban en la retaguardia y en el frente. A su vez, el desarrollo de los acontecimientos en los primeros meses del conflicto incrementaron el peso de los partidos políticos y de los sindicatos, dentro de un desatado clima revolucionario. Numerosas fotografías sacadas en los frentes nos muestran a milicianos, gudaris y brigadistas internacionales leyendo periódicos al lado del vivac, en los momentos de descanso. Cada partido y sindicato tenía su órgano de expresión que llegaba puntualmente al frente para mantenter la moral y los principios ideológicos. Los recreadores que se acercaron al Saso nos mostraron de manera muy gráfica esta realidad.

 Recreación en la posición del Saso, Belchite (Alan Warren con Asociación Frente de Madrid).

En el Frente Norte contamos con un caso paradigmático sobre el papel crucial jugado por la prensa. En vísperas de la ofensiva final franquista sobre Bizkaia varios batallones anarquistas, entre ellos el eúskaro-gallego Batallón nº 6 de la CNT (Batallón Celta) abandonaron el frente en dirección a Bilbao para ponerle las cosas claras al lehendakari Aguirre. El Gobierno vasco había decidido cambiar la imprenta en la que se publicaba CNT del Norte, órgano oficial de los combatientes anarquistas.

 Miembros del Batallón Celta en el sector de Larrabetzu leyendo el periódico y jugando al parchís 
(Museo del Cinturón de Hierro de Berango).

En nuestras excavaciones en Mediana hemos encontrado una excepcional y sorprendente evidencia arqueológica de esta realidad. Lo normal es consultar estos periódicos guerracivilescos en hemerotecas o repositorios digitales y no que aparezcan formando parte de depósitos y estructuras arqueológicas. La tierra de Mediana no es especialmente benévola con los restos metálicos. Sin embargo, por un bendito cúmulo de circunstancias edafológicas, ha permitido preservar restos de papel impreso. En el refugio republicano que os hemos mostrado en la entrada anterior, en la esquina de la zona de descanso se ha conservado entero un fascículo de varias páginas. Da la impresión de que un soldado se quedó dormido hojeando el pasquín. Un sobresalto hizo que el militar se marchase de allí, dejando para la posteridad el documento. Nosotros somos adalides de la interdisciplinariedad, pero nunca nos había ocurrido esto: en vez de ir a los archivos a por documentos antes de las excavaciones, nos topamos con ellos con el paletín.

Allí estaba. Un fascículo de varias páginas, como podemos comprobar en el canto de la publicación. Dendocronología libresca. Del refugio al laboratorio. Tras su extracción en bloque ahora es el momento de los especialistas y restauradores o restauradoras. Por fin hemos visto materializada la manida frase de que la ciencia arqueológica consiste en ir desentrañando capas como si fuesen páginas de un viejo libro. Dentro del refugio republicano encontramos restos de papel impreso en tres sitios más. En uno de estos gurruños pudimos ver claramente que había frases enteras en catalán, anuncios de la cartelera de cine y noticias deportivas (el estadio londinense de Wembley aparece citado). Sabemos que en el Frente de Aragón lucharon muchos milicianos y soldados catalanes, sobre todo de ideología anarquista. Esta prensa corría de mano en mano en las trincheras. A unos cientos de metros de aquí, en otra chabola, encontramos también más restos de periódico.


Periódico sobre el suelo de ocupación del abrigo.

La prensa escrita servía para mucho más, para embalar munición y para solventar cuestiones higiénicas. Eso es lo que hizo el bando vencedor durante cuarenta años: utilizar la libertad de expresión y de prensa para limpiarse el culo con ellas.

P.S. Algunos de los brigadistas que lucharon en Belchite fueron hechos prisioneros posteriormente y enviados a los campos de concentración de Cardeña y Miranda de Ebro. En el primero de ellos editaron un periódico clandestino titulado The Jaily News. Al acabar la guerra fueron enviados a Belchite como mano de obra esclava.

lunes, 21 de julio de 2014

El Fuerte de San Cristóbal: arqueología de la represión franquista


F. Etxeberria, K. Pla (dirs.), E. Querejeta (ed.) 2014. El Fuerte de San Cristóbal en la memoria: de prisión a sanatorio penitenciario. Arre: Pamiela/Aranzadi/Txinparta. 429 pp.

El Fuerte de San Cristóbal ocupa un lugar de primer orden en la represión del primer franquismo. En esta fortaleza, situada a las afueras de Pamplona, se internó a miles de republicanos a partir del golpe de julio de 1936. Por lo que San Cristóbal es conocido sobre todo es por la fuga masiva que tuvo lugar el 22 de mayo de 1938. Casi ochocientos prisioneros lograron escapar, aunque por poco tiempo. Solo tres llegaron a Francia. 221 fueron asesinados durante la huida y 15 condenados a muerte y ejecutados. Sin embargo, el fuerte debería ser conocido también por otros motivos igualmente siniestros: como prisión-sanatorio fue un lugar de muerte para más de trescientas personas que fallecieron en sus calabozos víctimas de la tuberculosis y otras enfermedades. 

Entre 2007 y 2013, un equipo de la Sociedad Aranzadi dirigido por Francisco Etxeberria exhumó los restos de 45 reclusos fallecidos entre 1942 y 1945. Los resultados salen hoy a la luz en forma de un libro imprescindible para cualquiera que esté interesado en la represión franquista, la antropología física y la arqueología del pasado contemporáneo. Desde este último punto de vista son particularmente relevantes los capítulos dedicados al estudio de las botellas de vidrio y los graffiti carcelarios. Respecto a las primeras, los muertos de San Cristóbal iban acompañados de una botella con un papel en el que se recogían sus datos personales (solo unos pocos documentos se han conservado). El estudio no solo se preocupa del contenido, sino del continente: los frascos en sí, que se analizan en detalle. En cuanto al corpus de graffiti estudiado, es verdaderamente excepcional por su variedad y la calidad de algunos testimonios (que incluye un poema en latín de Ovidio). Se trata de un testimonio de enorme valor histórico y humano. 

Estamos por tanto ante un hito de la arqueología contemporánea en España, un modelo para futuros trabajos arqueológicos y antropológicos sobre la represión franquista. A través del estudio detallado de los huesos, los objetos, los graffiti y los documentos de archivo, los autores de esta obra han logrado cerrar heridas, reivindicar vidas injustamente olvidadas e incorporar a nuestra historia hechos silenciados durante demasiado tiempo.

martes, 17 de septiembre de 2013

De la ocultación de las fosas a las exhumaciones. Presentación del libro sobre los trabajos arqueológicos en Castuera


La Asociación Pro Memorial en el Cementerio de Cáceres (PROMECECA) y la Asociación Memorial Campo de Concentración de Castuera (AMECADEC) organizan el próximo miércoles 18 de septiembre en Cáceres la presentación del libro De la ocultación de las fosas a la exhumaciones. La represión franquista en el entorno del campo  de concentración de Castuera, editado por Laura Muñoz Encinar, Xurxo Ayán Vila y Antonio D. López Rodríguez.

El libro, publicado este verano, describe los trabajos de exhumación llevados a cabo en las fosas del cementerio de Castuera, donde fueron asesinados prisioneros del vecino campo de concentración y otras víctimas de procedencia desconocida. La edición de este libro supone un hito importante en el estudio de la represión franquista en el sudoeste de España.

Las exhumaciones son al mismo tiempo una forma de recuperar la memoria de los vencidos, una denuncia de crímenes contra la humanidad y un anális científico riguroso de las estrategias de sumisión y exterminio empleadas por un régimen dictatorial. Desde este último punto de vista, es imprescindible que las investigaciones, como cualquier otra intervención arqueológica, se publiquen de la forma más rápida y completa posible. Esa ha sido la intención de los editores del libro y de la asociación (AMECADEC) que ha promovido los trabajos.

Lugar: Salón de actos, Biblioteca Pública de Cáceres, Calle Alfonso IX, 26, Cáceres.
Hora: 19:30.
Fecha: 18 de septiembre de 2013, miércoles.

Intervienen: Guillermo León Cáceres, presidente de AMECADEC e historiador; Laura Muñoz Encinar, arqueóloga; Xurxo Ayán Vila, arqueólogo. 
Modera: Juan Carlos Doncel, miembro de la Junta Directiva de PROMECECA.
Colabora: Grupo de Estudios sobre la Historia Contemporánea de Extremadura.

viernes, 19 de julio de 2013

Enseñar la Guerra Civil Española


Ese es el reto que se proponen Maria Feliu Torruella y Francesc Xavier Hernàndez Cardona (Didpatri, Universida de Barcelona) en un libro de reciente aparición. Didáctica de la Guerra Civil Española (Editorial Graó, Barcelona, 2013) sugiere una serie de actividades y recursos para que los profesores de secundaria puedan trabajar la historia de la guerra en las aulas de forma amena y participativa.

La obra cubre tanto la Guerra Civil propiamente dicha como el período de la dictadura franquista y aborda al mismo tiempo las formas de conmemoración en el presente. Lo que se nos propone ante todo es una historia social, que nos acerca a los protagonistas anónimos del período, a la vida cotidiana, a las experiencias y a las memorias de la gente (civiles y militares). Cada capítulo ofrece una serie de recursos bibliográficos y páginas web para profundizar el conocimiento y desarrollar nuevas actividades. Las que los autores han diseñado son de lo más diverso e incluyen trabajos sobre historia oral en la localidad, un mercadillo de la Guerra Civil, un estudio sobre la pervicencia de monumentos franquistas y republicanos, el análisis de fotografías aéreas para interpretar campos de batalla, la comparación crítica de documentales de la época... La recreación histórica también tiene un hueco en este libro como importante herramienta didáctica que es.

Feliu y Hernàndez son conscientes de la importancia de los testimonios materiales y los lugares a la hora de transmitir el mensaje histórico. Los campos de batalla, los vestigios de la guerra expuestos en museos, los monumentos o las fosas comunes son al menos tan importantes para comprender el conflicto como los periódicos, películas, documentos artísticos u obras literarias que se tienen más habitualmente en consideración. Todos estos elementos se nos presentan  aquí como fuentes históricas en igualdad de condiciones. De hecho, el libro incluye un capítulo sobre arqueología (con un apartado específico dedicado a Charlie).

El objetivo de los autores no es solo que los alumnos de secundaria conozcan mejor la Guerra Civil, sino que la conozcan de forma crítica, involucrándose en la producción de conocimiento a partir de las fuentes primarias, y que el desarrollo de ese espíritu crítico (espíritu de historiador, al fin y al cabo) les sirva para reflexionar sobre la paz y los valores democráticos.

Didáctica de la Guerra Civil Española

Autores: Maria Feliu Torruella y Francesc Xavier Hernàndez Cardona.
Editorial: Graó.
Lugar de publicación: Barcelona.
Serie: Biblioteca de Íber, 297.
Fecha de publicación: 2013.
ISBN: 978-84-9980-493-4
162 páginas, 64 imágenes en blanco y negro.

Índice

Introducción: Una lejana guerra de la primera mitad del siglo pasado.
1. Memorias e historias de vida.
2. Paisajes de guerra y museos.
3. Espacios de represión.
4. Patrimonio monumental y monumentos.
5. Objetos, artefactos y documentos.
6. Arqueología.
7. Cartografía y foto aérea.
8. Fotografía.
9. Documentales y cine.
10. Prensa.
11. Literatura.
12. Arte.
13. Cómics, relatos e iconografía.
14. Banda sonora de una guerra.
15. Juegos.
16. Recreación histórica.

martes, 29 de enero de 2013

Arqueología y Memoria en el sector del Puerto de San Isidro (Puebla de Lillo, León)

En estos días ha salido una publicación sobre la Guerra Civil en el sector del Puerto de San Isidro (Puebla de Lillo, León), uno de los más importantes del Frente de los Puertos en el Frente Norte.
Esta publicación, a la que esperamos se unan próximamente varias que se encuentran a punto de salir, recoge una visión del área investigada en 2011, durante nuestra campaña arqueológica en Castiltejón. En este caso, la combinación de las evidencias arqueológicas, las fuentes orales y documentales, y las noticias de la prensa de la época, nos permiten elaborar un discurso más claro del desarrollo del conflicto en la zona, arrojando más luz sobre algunos aspectos comprometidos o poco claros de la Guerra.
Conocer el desarrollo de los distintos episodios bélicos y de su trascendencia, mostrar algunos aspectos relacionados con la vida en campaña y las escaramuzas de ambos ejércitos, y sobre todo, ver cómo las personas elaboraban su propia visión de los hechos, bien sea a través de la prensa o de la memoria personal.

Os dejamos aquí el enlace:




domingo, 3 de junio de 2012

Informe de las excavaciones en Abánades: campaña de 2011


Ya podéis descargaros en Digital CSIC el informe de nuestras últimas excavaciones en Abánades, concretamente la intervención que desarrollamos en la posición republicana de Alto del Molino. El documento está disponible aquí: Informe Abánades 2011.
Y aquí: http://digital.csic.es/handle/10261/49097.

lunes, 2 de abril de 2012

Arqueología de la Batalla del Ebro: Informe de 2011

 Limpiando una granada en La Fatarella. Foto de F. Xavier Hernàndez Cardona.

Ya está disponible el informe de nuestras excavaciones en la línea fortificada de La Fatarella (Tarragona). Podéis descargaros el documento completo en pdf aquí.

sábado, 4 de febrero de 2012

Castiltejón 2011: el Informe


Siguendo con la tradición divulgativa de este blog, os traemos ahora el informe preliminar de la campaña arqueológica de 2011 en la posición republicana de Castiltejón, en pleno Frente de los Puertos.
El informe recoge el trabajo que hemos realizado el "Equipo del Frente Norte", tanto de excavación como de prospección, localizando diversos yacimientos y materiales arqueológicos, muchos de ellos en proceso de estudio y deparando sorpresas muy interesantes.
Desde aquí, queremos reiterar nuestro agradecimiento a todas las personas que colaboraron con nosotros, tanto a los miembros del equipo como a los vecinos de la zona, sin cuya ayuda este trabajo no habría sido posible.
Os dejamos el enlace para que podáis descargarlo:

Informe Castiltejon 2011

lunes, 23 de enero de 2012

Arqueología de la Guerra Civil en Toledo

Trazas de la lucha entre los cigarrales toledanos (Barroso et al. 2011)

La historia de todas las guerras, tal y como la cuentan los libros de historia, parece una sucesión lineal de hechos bélicos clave. Da la impresión de que unos escenarios suceden a otros y la guerra se condensa, cada vez, en un nuevo campo de batalla en el que se concentran todos los ejércitos, todas las armas, todas las personas. Como si los conflictos del siglo XX fueran iguales a las Guerras Napoleónicas. Uno casi se sorprende de encontrar un casquillo percutido de Mosin Nagant en una trinchera madrileña de 1938. Parece un anacronismo: ¿no había acabado la Batalla de Madrid muchos meses antes? Al leer cualquier síntesis de la Guerra Civil, resulta difícil imaginarse a soldados viviendo y luchando en otro sitio más que en el Ebro en agosto de 1938 o el Cinturón de Hierro de Bilbao en junio de 1937.

La arqueología nos da una visión distinta del conflicto. No abandona los lugares después de que la Historia pase por ellos. Se queda a investigar historias,  a veces con minúscula, otras no tanto. Es una forma menos lineal de hablar del pasado.

Un interesante trabajo en este sentido es el publicado recientemente por Rafael Barroso y otros investigadores sobre la Guerra Civil en los cigarrales toledanos. Toledo y Guerra Civil es el sitio del Alcázar. Cuesta pensar que hubiera podido ocurrir algo en esa ciudad después de septiembre de 1936. Barroso y su equipo nos recuerdan que sí pasaron cosas, cosas que supusieron miles de bajas a republicanos y franquistas. 

Los arqueólogos realizaron una exhaustiva labor de documentación de las fortificaciones de ambos contendientes en el frente sur del Tajo. Examinaron además en detalle varias posiciones. entre ellas el denominado Cigarral de Menores, que fue propiedad del Doctor Marañón y un lugar clave en la vida cultural y política de la República.

A lo largo de sus trabajos documentaron materiales relacionados con los combates que tuvieron lugar alrededor de Toledo en mayo de 1937, muchos meses después de que cayera el Alcázar. El denominado combate del Cerro de los Palos fue el resultado de una ofensiva ideada por Yagüe para ampliar las cabezas de puente en los accesos a Toledo. Como tantas otras batallas de la Guerra Civil, acabó prácticamente en tablas, pero no sin que antes ambos bandos tuvieran que movilizar a gran número de tropas (nada menos que la 11ª División de Líster, por parte republicana) y sufrir un elevado número de bajas (4.000 caídos entre ambos ejércitos). 

Los arqueólogos estudiaron las trazas de esos combates en el Cigarral de Menores. Casquillos de Máuser y Mannlicher Carcano, balas, anillas de granadas alemanas y metralla aparecieron dispersos entre las ruinas del cigarral del siglo XVI o XVII, convertidas en fortificación improvisada. La arqueología nos recuerda que la Guerra Civil no tuvo lugar en un tablero de ajedrez, sino en paisajes cargados de historia. Y las ruinas de otros tiempos se movilizaron también para el combate: castillos, castros, cigarrales y parideras.

Entre los hallazgos interesantes figuran vainas de 88 mm alemanas. Los autores nos recuerdan que los cañones Flak 88 se utilizaron por primera vez en la Guerra Civil no para abatir aviones, sino para destruir tanques rusos. Aquí encontramos un testimonio material de este hecho que tendría tantas consecuencias en la Segunda Guerra Mundial. 

En conclusión, un trabajo muy recomendable que os podéis descargar aquí.

R. Barroso CAbrera, J. Carrobles, J. Morín de Pablos, J.L. Isabel, J. López Fraile, L. Rodríguez-Avello, J.M. Carado e I. Criado (2011): Arqueología de la Guerra Civil en Toledo. El frente sur del Tajo y el Cigarral de Menores: un escenario de guerra. Archivo Secreto. Revista Cultural de Toledo 5: 330-348.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Centro Gallego de Estudios Revisionistas

Bibliografía objetiva y apolítica

Un mensaje de esperanza para todos aquellos que creen que todos los centros públicos universitarios y de investigación en España están infiltrados hasta la médula por marxistas, masones e incluso algunos judíos ¡Que no despesperen! En el Noroeste de la Península Ibérica hay un pequeño centro de investigación que resiste y resistirá siempre al invasor: en el que podríamos denominar Centro Gallego de Estudios Revisionistas se mantiene viva la llama de la revisión historiográfica. Desde allí se apuesta por la bibliografía alternativa, es decir, la buena de toda la vida. Atención a la portada con Millán Astray tuneado en Photoshop para que parezca buena persona. Abajo la imagen clásica sin tunear:

Vaya, que ya se ve desde la portada que es un libro imparcial.

Bromas aparte, es una desgracia que un tema tan importante como el de las masacres y violaciones de derechos humanos cometidos en la zona republicana esté monopolizado no sólo por la ultraderecha, sino por "historiadores" mediocres.

martes, 31 de mayo de 2011

¿Apología del franquismo en la RAH? ¡Imposible!

Estos días los medios de comunicación anuncian con cierta perplejidad la noticia de que la Real Academia de la Historia ha publicado un diccionario biográfico en el que se recogen opiniones algo rancias sobre algunos protagonistas de la historia reciente de España.

Se entiende la indignación -dado que la obra le ha costado al erario público 6,4 millones de euros y la calidad es dudosa. Pero no la sorpresa. La sorpresa habría sido lo contrario, que la RAH nos hubiera ofrecido una obra histórica de primera fila y con una perspectiva crítica.

Con honrosas excepciones, los señores académicos no son, precisamente, los historiadores más notables de España. De muchos de ellos es difícil citar un libro conocido o influyente (aunque habría que hacer excepción de Emblemas heráldicos en el arte medieval navarro y La Gaceta de Madrid y el Mercurio Histórico y Político, 1755-1781 que deberían ser de lectura obligatoria para cualquier persona mínimamente culta).

Sin embargo, hay que reconocer que los académicos de número están sobrados de méritos: entre los miembros de la RAH contamos con un par de marqueses, un duque (que es además comandante de infantería de marina), un obispo ultranconservador, un embajador, un eurodiputado del PP, un ex-Secretario de Estado del PP, el presidente de la Hermandad del Valle de los Caídos, la presidenta de Unidad Editorial (que publica el diario El Mundo) y varios galardonados con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica y condecoraciones similares, las cuales deben ser muy importantes en algún lado, pero no, desde luego, en el mundo de la investigación.

En realidad, como cosa pintoresca está bien, pero el panorama está un pelín escorado hacia la derecha. Yo propondría que nombren académicos a algún dirigente de la CNT, a una activista del colectivo de gays y lesbianas o al jefe de una logia masónica (no hace falta que hayan publicado nada de historia, ahí está el Reverendísimo Monseñor Antonio Cañizares). Con esto se lograría reflejar la diversidad de la sociedad española y contribuir, de paso, a la multivocalidad que tanto se echa en falta en el diccionario biográfico.

En realidad a los académicos de la RAH no les costaría nada reconocer que están orgullosos de ser de derechas. Así no le darían sustos a la gente.

En todo caso, para quien tenga dudas, aquí está la lista de académicos. Valoren sus biografías imparcial y objetivamente (es decir, no como hacen ellos con los personajes históricos):

http://www.rah.es/laAcademia/academicos/academicosNumerarios.htm

jueves, 7 de abril de 2011

Informe de las excavaciones arqueológicas en el campo de concentración de Castuera


Ya está disponible en Digital CSIC el informe de la intervención que llevamos a cabo en el campo de concentración de Castuera en septiembre de 2010. Os lo podéis descargar aquí.

lunes, 28 de febrero de 2011

Publicaciones de la campaña arqueológica de 2010: Abánades y Bustarviejo


Ya ha salido el último volumen de Ebre 38. Revista Internacional de la Guerra Civil 1936-1939, donde publicamos sendos artículos sobre las excavaciones que llevamos a cabo en junio y septiembre de 2010 en las trincheras de Abánades (Guadalajara) y en el destacamento penal de Bustarviejo (Madrid). Podéis descargaros los trabajos aquí y aquí.

Aprovechamos para agradecer a los compañeros de Ebre 38 por su excelente trabajo y por proporcionar una plataforma única para divulgar la investigación arqueológica sobre la Guerra Civil Española.

jueves, 13 de enero de 2011

Arqueología, política, objetividad

Está muy popularizada la idea de que es necesario ofrecer una visión neutral de la Guerra Civil Española y que tomar partido está mal y va en contra de la objetividad científica. Dicha postura se aboga tanto desde la derecha como desde ciertos sectores de la izquierda. En principio parece una buena idea: evitemos el maniqueísmo, pongámonos a cierta distancia para analizar la guerra como un hecho histórico ¿Quién no estaría de acuerdo con esto?

Pero ¿es realmente posible no tomar partido? ¿es recomendable científicamente? ¿es ético? ¿que diríamos de un historiador que se mantuviera neutral ante la esclavitud del siglo XIX, por ejemplo? ¿que defendiera no tomar partido ni por los negros ni por los plantadores blancos? Naturalmente, defender a los esclavos no nos debería llevarnos a escribir panfletos en vez de historia, ni a a escribir sólo la historia de los oprimidos, o a pensar que todos los señores eran seres diabólicos e incomprensibles y los esclavizados almas cándidas y prototipos de Nelson Mandela. Pero es obvio que había unos que tenían razón al reclamar su estatus como seres humanos plenos con todos los derechos y otros no la tenían (los que denegaban la humanidad a los negros). Sería injusto (¡y poco objetivo!) negarlo.

Muchas situaciones históricas nos sitúan ante dilemas que son tanto políticos como morales. Adoptar una posición olímpica, más allá del bien y del mal, no es necesariamente la solución más acertada.

Los miembros de este proyecto consideramos que defender ciertas ideas políticas no va necesariamente en contra de la objetividad y, al contrario, poner gran énfasis en la neutralidad puede ser una forma de ideología.

Sobre este espinoso tema podéis descargar un artículo recientemente publicado haciendo click aquí

lunes, 29 de noviembre de 2010

Informe de las excavaciones arqueológicas en Abánades. Campaña de 2010

Ya está disponible el informe de las excavaciones arqueológicas en las trincheras de Abánades. Podéis descargároslo en el siguiente link:

Informe Abánades

jueves, 13 de mayo de 2010

Nuevo volumen de la revista Ebre 38


Acaba de salir un nuevo volumen de Ebre 38. Revista Internacional de la Guerra Civil 1936-1939 que se publica con el apoyo del grupo de investigación DIDPATRI (Didáctica y Patrimonio) de la Universidad de Barcelona y de la Editorial Llibres de Matrícula. La publicación propone un enfoque crítico, riguroso y pluridisciplinar para el estudio y la difusión de los hechos de la Guerra Civil Española y de la primera postguerra y, por lo tanto, está abierta a todo tipo de propuestas procedentes de cualquier disciplina del campo de las Ciencias Humanas y Sociales, como en su idiosincrasia que pretende adaptarse a las pautas de divulgación del conocimiento científico del nuevo siglo. El nuevo volumen pasa revista a las diversas temáticas que abordan los estudios de la Guerra Civil: el papel de los voluntarios – en concreto de los italianos –, las cartas de un soldado, el rol de la masonería o el alcance de la represión en ámbitos locales, son sólo algunos de los temas que se han recogido en este número. De especial relevancia es, sin embargo, el tratamiento que se ha dado a la Arqueología de la Guerra Civil en este número, considerando desde la coordinación que es necesario recoger la diversidad de enfoques y temas de estudio, así como las posibilidades de la musealización y como presentar al público este tipo de elementos patrimoniales.

Índice:
EDITORIAL (pp. 4-9)
Pelai Pagès i Blanch.
HISTÒRIA
- I primi volontari italiani nella guerra civile spagnola. Genesi e nascita della Sezione Italiana della Colonna Ascaso. (pp. 13-28)
Enrico Acciai.
- Entre la Historia y la propaganda: las dos sublevaciones del acorazado Jaime I en Julio de 1936. (pp. 31-47)
Pedro Mª Egea Bruno
- Maçoneria i Guerra Civil a Catalunya: una memòria de 1937. (pp. 49-54)
Josep Clara Resplandis.
- L’assassinat d’Andreu Nin. (pp. 57-76)
Pelai Pagès i Blanch.
- Que esto se acabe, pero siempre con la victoria nuestra. Cartes d’un jove soldat al seu pare (1938). (pp. 79-103)
Ramon Arnabat.
- Guerra civil i repressió a Santa Pau. (pp. 105-119)
Albert Planas i Serra.
CULTURA, PATRIMONI I DIDÀCTICA
- Guerra en la Universidad. Arqueología del conflicto en la ciudad universitaria de Madrid. (pp. 123-143)
Alfredo González Ruibal, Carlos Marín Suárez, Manuel Sánchez-Elipe Lorente y Santiago Lorente Muñoz.
- La Guerra Civil espanyola i el seu patrimoni. Exemples de les intervencions arqueològiques a la demarcació de Barcelona i de Lleida. (pp. 145-162)
Sonia Pascual García.
- Arqueología y museografía didàctica en los aerodromos de guerra. (pp. 165-177)
Laia Coma Quintana, M. del Carmen Rojo Ariza.
- ¿Chatarra o Cultura Material? A propósito de los restos muebles de la Guerra Civil en el registro arqueológico de la ciudad de Oviedo (Asturias) (pp. 179-201)
Valentín Álvarez Martínez
- Arqueología y antropología forense de la represión franquista en el territorio de la agrupación guerrillera de Levante y Aragón - A.G.L.A.- (1947-1948).(pp. 203-230)
Manuel Polo Cerdá, Eva Cruz Rico y Elisa García Prósper
- Arqueología del fascismo en Etiopía (1936-1941). (pp. 233-254)
Alfredo González Ruibal, Víctor M. Fernández Martínez, Álvaro Falquina Aparicio, Xurxo Ayán Vila, Anxo Rodríguez Paz.
- ¿Un memorial para la paz en Teruel? (pp. 257-265)
Joan Santacana Mestre.
- Arqueologie(s) de la Guerra civil. (267-283)
David García Casas.
MISCEL·LÀNIA
- Estació Territorial de Recerca Penedès. Les Forces Aèries de la República Espanyola (pp. 287-293)
Ramon Arnabat
- La España del exilio. Las emigraciones políticas españolas en los siglos XIX y XX. (pp. 293-295)
Josep Clara Resplandis
- Segundas Jornadas de Jóvenes Investigadores en Arqueología (JIA’09). Arqueología del Conflicto, Arqueología y Memoria i l’excursió POST-JIA: Paisatges de Guerra i Repressió. (pp. 295- 298).
Manuel Sánchez-Elipe Lorente i Maria Yubero Gómez
- Montjuïc recuperat... fa més de setanta anys. (pp. 298-299)
Pelai Pagès i Blanch
- Això és la Guerra i Gerda Taro. El compromís narratiu de la fotografia implicada del segle XX: retrospectiva de dos fotoperiodistes de la Guerra civil espanyola al MNAC (pp.300-305).
Ilaria Bellati
- ¡Guerra en la Universidad! Bloc /http://guerraenlauniversidad.blogspot.com/ (pp. 305- 308)
Francesc Cecília Conesa
- Construint la memòria del campus Mundet (pp.309-310)
Magalí Lladó Morales
- Bibliografia recent sobre la Guerra Civil, la postguerra, l’exili i la resistència (pp. 313- 314)