martes, 11 de agosto de 2009

Haciendo helados en la trinchera


Siguiendo una vieja tradición del equipo de Atapuerca, a falta de datos nuevos nos sacamos de la manga un hallazgo de la excavación de hace nueve meses para seguir en el candelero durante el verano. Y qué mejor hallazgo que el que ahora presentamos.

En el Abrigo 2, que es -recordamos- el puesto de tiro por excelencia de la trinchera y en el que apareció el número más elevado de casquillos y balas, encontramos en la Unidad Estratigráfica 13 (es decir, la capa de tierra con que se rellenó la estructura al acabar la guerra) una pieza metálica con aspecto de bisagra.

En su momento consideramos que podría ser parte de algún artilugio bélico o quizá de una caja de munición. En el laboratorio, sin embargo, nos dimos cuenta que tenía un perfil ligeramente curvo. Y no existen, que sepamos, cajas de munición cilíndricas. Después de numerosas y arbitrarias búsquedas por rincones insospechados de internet (todos legales) acabamos por identificar la pieza.

Se trata de la bisagra de una heladora manual marca ELMA.

La heladora completa (todocoleccion.net)

¿Se hacían polos de fresa los soldados republicanos para luchar contra el tremendo calor veraniego? Porque hay enemigos a los que no se los puede combatir con fusiles.

2 comentarios:

Álvaro dijo...

¡Qué cosas! ¿De verdad en tiempos de guerra les quedaban ánimos como para ponerse a hacer helados?

Otra pregunta: dado que la Guerra Civil Española es un hecho reciente, ¿dónde se encuentran los hallazgos pertenecientes a esta época? ¿enterrados en Madrid? No me imagino haciendo un agujero en la Ciudad Universitaria y encontrarme una heladera de los años 30... pero no soy arqueólogo, así que esto es hablar por hablar :p

Buen blog, te seguiré la pista. ¡Un saludo!

AGR dijo...

En la trinchera y los alrededores hemos encontrado cosas bastante raras, pero los objetos no tenían por qué utilizarse de forma ortodoxa. Seguramente los soldados no hacían helados en la trinchera, sino que utilizaban la heladora para otros fines. Al fin y al cabo, sin la manivela no era más que un cubo de madera. Lo mismo sucede con las múltiples cerraduras de muebles que nos han aparecido. No es que la trinchera estuviera amueblada, sino que se usaban trozos de muebles para reforzar los parapetos y los abrigos.
Y respecto a lo segundo, la Ciudad Universitaria está llena de restos de la Guerra Civil enterrados o semienterrados. Muchos más de los que nos imaginamos!