martes, 11 de diciembre de 2012

Revolucionarias de tacón



Las ejecuciones llevadas a cabo en Fregenal de la Sierra fueron mayoritariamente materializadas sobre la población masculina, como ya comentamos en la entrada de la ocupación de la localidad, ya que había sido un sector fuertemente luchador desde la esfera política y sindical en la zona; sino solamente tenemos que echar un vistazo a la fotografía que inmortalizó la manifestación del Primero de Mayo de 1936 en la localidad a su paso por la calle Segura.
Pero también sabemos que existió un gran número de mujeres ejecutadas y vejadas que, al igual que el género contrario, habían protagonizado manifestaciones explícitas en favor de la II República y habían luchado por la liberación de la mujer en todos los ámbitos de la vida cotidiana: el hogar, la familia, el trabajo, la política y en definitiva la sociedad.

Algunas, mujeres “de bandera”, como la Chata Carrera que se paseaba a caballo por las tierras de la comarca de Sierra de Suroeste pregonando las ideas que llevaran a la humanidad a la revolución social, y liberaran a la mujer de la opresión. Otras, jóvenes vecinas, se organizaban para mejorar su situación laboral y personal, y algunas, fieles compañeras de relevantes personalidades políticas, gestaban en su interior el futuro de la humanidad.  
Todas ellas habían conseguido ver con sus propios ojos el gran cambio que la II República trajo a la feminidad de nuestro Estado, sin tener que abandonar ni supeditar por ello su propia condición y género.
Pero finalmente, todas igualmente vieron frustrada su lucha y su destino, junto al de sus frutos, enterrados junto a la II República en las fosas comunes del cementerio de Fregenal de la Sierra.
 Zapato de tacón asociado a un individuo de sexo femenino enterrado en la Fosa 1 del cementerio de Fregenal de la Sierra.