martes, 31 de agosto de 2010

Primer día en las trincheras de Abánades

De arriba a bajo: una bala de 7 mm de Máuser español (Pirotécnica Sevillana, 1919) y un cargador de Máuser alemán de 7.92 mm. Vista general del sector inferior occidental. Comienzo de los trabajos de limpieza al sur del Abrigo 4.

Hoy hemos comenzado las excavaciones en el Cerro del Castillo de Abánades, una posición avanzada franquista que se mantuvo en primerísima línea de frente entre mayo de 1937 y el final de la guerra. Hemos planteado un primer sondeo (quizá el único, si nos da mucho trabajo) en una trinchera y abrigo del que denominamos sector inferior occidental, en concreto en su cara norte.
Ha sido un día productivo. Limpiamos la zona en la que se desarrollará la intervención, levantamos la planimetría y comenzamos a retirar escombros: tanto la trinchera como los abrigos se colmataron al acabar la guerra con toneladas de piedras y tierra. Es un trabajo duro, pero no del todo ingrato. Desde el comienzo, entre los materiales de relleno, han menudeado los hallazgos: balas, cargadores, muchas latas... y bastantes cerámicas del siglo XI-XII. Por algo el cerro se llama "El Castillo".
Resulta inevitable realizar comparaciones con la trinchera que excavamos en la Ciudad Universitaria, hace ya casi dos años. Por lo que podemos observar, no sólo sale aquí mucho más material, sino que el estado de conservación es inmejorable. Esto último se debe al suelo calcáreo, muy diferente de las ácidas arenas complutenses. Pero la cantidad de material es un hecho más llamativo. En un solo día hemos encontrado más latas que en la Ciudad Universitaria en tres semanas ¿Son casualidades del registro o existen motivos históricos? Quizá en los próximos días podamos saberlo.