viernes, 12 de junio de 2009

Laboratorio

Siglando balas. Afortunadamente las cajas que aparecen al fondo no son nuestras

Hoy acabamos de siglar y revisar los materiales aparecidos durante la prospección con detector de metales: muchas balas, algunos casquillos y unos cuantos fragmentos de metralla.

Foto de familia de las balas y casquillos descubiertos con detector. Faltan las balas de 7.92 mm que están muy corroídas por el óxido

Aunque vistas en conjunto impresionan, si dividimos el total de balas por los días que duró el asedio, nos sale a un disparo de fusil cada cinco días. Vamos, que esto no fue el desembarco de Normandía. Sin embargo, siempre que limpiamos y catalogamos material encontramos nuevos elementos que nos ayudan a comprender la microhistoria de la trinchera. Hemos podido observar que si en el Abrigo 2 disparaban con Mosin Nagant, en el Abrigo 1 se defendían sobre todo con máuseres de 7 mm. Aunque junto a este abrigo también aparece algún casquillo de Mosin y de 0.303, sólo los de 7 mm se encuentran percutidos. También puede ser que al que le tocó el máuser nacional fuera de gatillo fácil. Pero eso me temo que nunca lo sabremos. La arqueología tiene sus límites.