miércoles, 16 de abril de 2014

El biobúnker o la semilla del diablo

Subida  a una de las cumbres del Udalatx (Arrasate, Euskadi)

Hay determinadas montañas que son apropiadas como referentes identitarios, como fósiles vernáculos de las esencias patrias. Esta apropiación simbólica, esta construcción política de los paisajes se ha dado en todos lo nacionalismos europeos desde el siglo XIX: ahí están los Alpes Dináricos en Croacia, las Highlands en Escocia, los Tatras en Eslovaquia, el Pirineo catalán, las cumbres vascas (Udalaitz, Urkiola...) o la Serra dos Ancares en Galicia. En los años de la IIª República, los movimientos nacionalistas hispánicos jugaron la baza del montañismo y el excursionismo como medios de formación de los más jóvenes. El 25 de julio de 1933, se firmó el Pacto de Compostela, con la propuesta de crear en Santiago una Casa de Galeuzca que serviría de lugar de encuentro de las asociaciones juveniles de Galicia (Ultreia), Catalunya (Palestra) y Euskadi, representados por los mendigoxales (montañeros) del PNV. Al estallar la guerra, los mendigoxales del Jagi Jagi se incorporaron a la comandancia de las milicias nacionalistas vascas en Azpeitia, siendo su dirigente Mikel Alberdi el primer gudari conocido que murió en la guerra a mediados de agosto de 1936. Aunque no formaron parte del Gobierno vasco, los mendigoxales organizaron dos batallones (Lenago il y Zergaitik ez?).

El botánico Luis Crespí Jaume (Consello da Cultura Galega).

Pero además de ser construidos políticamente, los paisajes también pasan a convertirse en objetos de investigación científica. En el caso gallego de la Serra dos Ancares, este proceso se dio en la década de 1920 en el seno de las actividades desarrolladas por la Comisión de Estudios en Galicia, dependiente de la Junta de Ampliación de Estudios. La institución científica del galleguismo político, el Seminario de Estudos Galegos, también estuvo presente en estos trabajos, si bien no estaba muy de acuerdo con el colonial término de Misión Cultural en Galicia. Dentro de los proyectos desarrollados destacó, por su carácter multidisciplinar y sus resultados, la denominada Excursión Científica a la sierra de los Ancares, Invernadero y Queija en julio de 1927. En ella participó Luis Crespí Jaume (1889-1963); formado en el Instituto de Pontevedra y en la Universidad Central de Madrid, este especialista en Botánica amplió estudios en Francia, Bélgica y Portugal e impulsó el laboratorio de Fisiología vegetal creado por la JAE en Madrid. En la expedición ancaresa comenzó sus trabajos para confeccionar una geografía botánica de Galicia, recogió notas de folklore y etnografía y propuso medidas para mejorar el rendimiento de los prados de alta montaña. En su periplo contó con la inestimable ayuda de un pope internacional de la Botánica: el soviético Nikolái Ivanóvich Vavílov (1887-1943), máximo experto en genética y en el origen de las especies cultivadas. Este hombre fue el promotor y guardián del impresionante banco de semillas de la Universidad de Leningrado, único en el mundo de entreguerras. La estrecha vinculación entre Crespí y Vavílov se refleja en la dedicatoria que regala al ruso en su trabajo Contribuciones al folklore gallego (1929) en el que estudia las pallozas desde O Cebreiro a Piornedo, pasando por rodicios de molinos, hórreos y arados romanos de la comarca.
Nikolái Vavílov haciendo trabajo de campo en los años 30.

Como indica la investigadora Carmen Masip Hidalgo, en su viaje de 1927, Crespí y Vavílov seleccionaron espigas y semillas de plantas cultivadas de Asturias, Galicia y el Bierzo  que fueron enviadas a Leningrado. En 1935, Crespí es invitado a la fiesta que ofrece en homenaje de Vavílov el Instituto de Producción Vegetal de la ciudad soviética.
Y estando en éstas llegaron las guerras.
Crespí mantuvo su lealtad a la República y lo pagó caro. Fue depurado e inhabilitado, por lo que su investigación finalizó realmente en 1938. Por su parte, Vavílov también rindió cuentas por sus viajes europeos y murió de hambre en la cárcel, acusado de defender la genética, una ciencia pseudoburguesa a ojos de Stalin. En el blog Evolución y ambiente nos dan las claves para entender esta tragedia: el dictador prefería las tesis de otro científico Lysenko, quien prohibió en Rusia la simple mención de los principios mendelianos de la herencia. Durante el Lysenkoísmo docenas de genetistas y otros científicos fueron sentenciados a muerte y sus ideas se extendieron por Europa del Este y China. Tras la muerte de Stalin este paradigma fue revisado y declarado falsa ciencia, charlatanería y fraude.
Crespí y Vavílov, dos científicos geniales machacados por el totalitarismo.
Retratos policiales de Vavílov tras su detención por la NKVD.

Cuando murió Vavílov quedaba poco ya para que el Ejército Rojo acabase con el sitio alemán a la ciudad. Entre los objetivos de los nazis (y de adlátares como la División Azul), además de exterminar a los rusos y a los judíos, se encontraba hacerse con el banco de semillas de Leningrado. Sin duda, nos encontramos ante uno de los primeros casos de guerra biogenética de la historia. El experto en genética vegetal Heinz Brücher lideraba un comando de las SS que tenía como objetivo hacerse con ese banco de muestras y llevarlo al Instituto de Plantas de las SS en el castillo austríaco de Lannach. Finalmente sólo pudieron apropiarse de las colecciones que se encontraban depositadas en Ucrania y Crimea. La numantina resistencia soviética en Leningrado preservó el legado de Vavílov. Incluso cuando cada día morían cientos y cientos de personas de hambre, nadie en Leningrado se apropió de las semillas del Instituto de Producción Vegetal.
Rehabilitación de Vavílov. Sello oficial de la URSS (1977)

P.S. Este fin de semana pasado un suplemento dominical daba a conocer el mayor banco de semillas del planeta. Este biobunker se encuentra en el archipiélago de Svalbard en Noruega. Resiste erupciones volcánicas, terremotos e incluso ataques con misiles nucleares.
Tras un siglo de investigaciones, los botánicos y genetistas no han podido encontrar todavía el pesticida que anule la semilla del Mal.

2 comentarios:

Rocio dijo...

Para conocer y entender muchas de las cosas que suceden hoy en dia es importante saber las cosas ocurridas en el pasado. Por eso no creo que sea algo irrelevante responder a que es la arqueologia y de esta manera poder comenzar una intensa busqueda

Bernieri dijo...

El famosos banco de semillas de Leningrado,cuyos responsables prefirieron morir de hambre durante el larguísimo asedio nazi a la ciuadad (1941-44) antes que alimentarse de esas semillas y destruir su obra (y aquel recurso para las generaciones posteriores)...