martes, 8 de junio de 2010

Algunas reflexiones a mitad de campaña

Es cierto que los arqueólogos siempre que nos ponemos a excavar un yacimiento tan particular, como son las casas en las que vivieron los familiares de los detenidos del Destacamento Penal de Bustarviejo, partimos de ciertas ideas preconcebidas. Si bien muchas de ellas son generadas a partir de testimonios de los propios habitantes de estas viviendas o de vecinos del pueblo testigos de la época, esto adquiere una particular relevancia cuando se suma a los inevitables preconceptos que tenemos en tanto investigadores. Siempre se ha hablado acerca de las “chabolas”, que cada detenido construía la casa para su mujer e hijos o que se usaban los materiales que se tenían a mano. Sin embargo, lo que estamos documentando a partir de la excavación son los indicios que nos hablarían acerca de la presencia de un modelo estandarizado. Se trata de estructuras construidas con mampuestos de granito (sillarejo en la mayoría de los casos), de anchos muros trabados con barro, con pequeños pasillos de entrada en las esquinas, dimensiones de 2 x 2 mts. (apróx.) y una techumbre a dos aguas. Al interior, en los rincones opuestos al único ingreso, unas “cameras” o banquetas de obra en donde se apoyaría el camastro. En el cuarto vértice, probablemente menos para calefacción que para cocinar, el hogar. El uso de un mortero amarillento para trabar los cimientos de los muros, para reforzar las banquetas y, si bien aún no ha aflorado, posiblemente para el piso interior. El registro de unas finas placas de cemento (UE 010) apoyadas unas sobre otras y cubiertas por las piedras del derrumbe (UE 004) evidencia también el uso de este material para la techumbre (por ejemplo el caso de la estructura “cas fam 002”).


Vista general de algunas casas donde vivían familiares de los detenidos en el Destacamento Penal de Lozoyuela, vista desde el talud del FF.CC.



Imagen de las viviendas junto al Destacamento Penal de Bustarviejo que están siendo excavadas. A la izq., la estructura "cas fam 003", donde se puede apreciar el acceso a la misma; a la der., la estructura 002.

La hipótesis -sugestiva, por otra parte- de que estas casas fueran más allá de la presupuesta idea de “improvisación”, cobró cierto vigor con la visita que realizáramos al vecino Destacamento Penal de Lozoyuela, también vinculado a la construcción del directo Madrid-Burgos. Allí pudimos comprobar cómo las casas de los familiares eran idénticas a las que estamos documentando en la excavación: también están situadas en las zonas marginales (pedreras o el talud de la vía), tienen similares dimensiones y la misma disposición interna.


Detalle de una vivienda de familares en Lozoyuela, donde puede observarse parte de la "camera", luego corroborada en las excavaciones de Bustarviejo.



Cameras en la estructura "cas fam 003", aún rodeadas de los restos del derrumbe y posteriores usos (UE 006).

¿Qué nos hace pensar que la construcción de las viviendas de los familiares puede quedar al margen de los lineamientos de un sistema represivo y totalitario que permea todos los aspectos de la sociedad? ¿cuáles son los límites de cada tipo de fuente? ¿puede la arqueología permitirnos dar cuenta de la emergencia de ciertas claves de un pasado que efectivamente se quiso silenciar, de un modelo que se impuso y transmitió, de una sociedad de la que todos formamos parte?