martes, 15 de junio de 2010

Garganta de Montes: plano del destacamento

Con los datos del GPS y una ayuda de las fotografías de satélite hemos podido dibujar el plano del destacamento penal de Garganta de Montes. Para que deje de ser un mapa mudo y sepamos para qué servía cada uno de los barracones, necesitaremos consultar documentación y realizar entrevistas. Sin embargo, los planos en sí ya son útiles. Según se va incrementando el corpus de información de que disponemos sobre este tema, podemos ir descubriendo similitudes y diferencias en la aplicación de tecnologías disciplinarias por parte del régimen franquista.

El recinto de Garganta es dos veces y media mayor que los de Bustarviejo y Valdemanco II. Pero en los tres casos nos encontramos con una disposición espacial semejante: un patio central ceñido por estructuras y el uso de barracones para alojar a los presos en habitaciones colectivas. El patio, que responde a una lógica militar, permite articular el espacio y ejercer un control visual directo sobre la totalidad de las estancias. Además permite llevar a cabo rituales disciplinarios como izada de bandera, arengas y misas.

1 comentario:

FRANCISCO dijo...

Muchísimas gracias por vuestra labor, como nieto de un represaliado del franquismo FRANCISCO PARDO RUFO que permaneció cerca de un año en el destacamento de Garganta de los Montes, realizando trabajos forzados en el año 1945 y que salió de allí gravemente enfermo de pulmonía en el invierno de 1946. Y cuyos daños pulmonares le acompañarían el resto de sus días.

QUIERO AGRADECEROS ESTA LABOR QUE REALIZAIS, que espero sirva para reconciliar a los españoles desde la verdad y no desde la necesidad o el miedo.

Y también informaros que como comentáis a cerca del destacamento de Bustarviejo en este también se produjeron fugas, desde niño mi madré me ha contado, ya que sólo conocí a mi abuelo hasta los cinco años. Al más puro estilo de las novelas de aventturas, como se escaparon del Garganta de los Montes al menos dos grupos de presos uno con destino a Andalucía que fue atrapado. Y otro de Aragoneses, al que mi abuelo no se unió por no dejar a su mujer e hija, que tras durísimas penalidades consiguieron atravesar media España, los Pirineos y llegar a Francia, desde donde enviaron la postal que dejaba constancia de su éxito.

Francisco Tajuelo Pardo.