sábado, 6 de octubre de 2012

Muerte y Olvido


Alfredo González Ruibal mostró en su conferencia todo el trabajo realizado en Abánades desde el 9 de septiembre. Por su presentación pasaron las parideras excavadas en área, los fortines y nidos de ametralladora, los tramos de trinchera abierta, las diferentes tipologías de armamento, munición y enseres de campaña documentados en los sondeos arqueológicos… Pero no sólo eso. Más allá de la atracción que sigue generando la materialidad de la guerra civil en diferentes sectores de la sociedad (científicos, comunidades locales, detectoristas, furtivos, aficcionados…), el director del proyecto Abánades 2012 hizo hincapié en la verdadera naturaleza violenta de una guerra que segó vidas y generó un sufrimiento indecible. Ahí está el soldado republicano enterrado con dignidad por sus compañeros en una paridera, con la alianza de oro que nos remite a un matrimonio roto para siempre. O los cuatro jóvenes soldados franquistas aniquilados en la ofensiva republicana. Uno de ellos presentaba un trozo de metralla incrustado en el cuello y dos balas de pistola en el pecho. Este chaval quizá fue rematado por sus colegas para que no sufriera más. Una persona de no más de veinte años que hoy podría estar formando parte del público, como los nonagenarios de Abánades que se acercaron esta mañana al Museo para revivir su propia historia… nuestra. historia.