jueves, 17 de junio de 2010

El espacio de la represión

Nuestra compañera Cristina Cancela nos envía el plano de las estructuras del destacamento penal de Bustarviejo, que estuvimos mapeando a finales del mes pasado. El resultado es impresionante. Aunque hemos estado allí ya innumerables veces, la visión panóptica del mapa nos permite observar la realidad de este espacio represivo de forma diferente. La entidad del poblado de chabolas en el que malvivieron los familiares de los presos sólo se calibra adecuadamente sobre el plano.

Con la construcción del destacamento, el espacio de la dehesa quedó dividido en dos: una mitad ocupada por las estructuras represivas (barracones, garitas, casas de los guardias) y otra por las viviendas de las mujeres e hijos de los prisioneros. Pero ¿podemos estar seguros de que las casas de los familiares no formaron parte de la tecnología de control del régimen franquista? ¿quién huiría de una prisión dejando a su familia detrás? Quizá las chabolas fueron, al final, más efectivas que el alambre de espino.

martes, 15 de junio de 2010

Garganta de Montes: plano del destacamento

Con los datos del GPS y una ayuda de las fotografías de satélite hemos podido dibujar el plano del destacamento penal de Garganta de Montes. Para que deje de ser un mapa mudo y sepamos para qué servía cada uno de los barracones, necesitaremos consultar documentación y realizar entrevistas. Sin embargo, los planos en sí ya son útiles. Según se va incrementando el corpus de información de que disponemos sobre este tema, podemos ir descubriendo similitudes y diferencias en la aplicación de tecnologías disciplinarias por parte del régimen franquista.

El recinto de Garganta es dos veces y media mayor que los de Bustarviejo y Valdemanco II. Pero en los tres casos nos encontramos con una disposición espacial semejante: un patio central ceñido por estructuras y el uso de barracones para alojar a los presos en habitaciones colectivas. El patio, que responde a una lógica militar, permite articular el espacio y ejercer un control visual directo sobre la totalidad de las estancias. Además permite llevar a cabo rituales disciplinarios como izada de bandera, arengas y misas.

domingo, 13 de junio de 2010

Tendiendo puentes, rompiendo el silencio: hacia una reescritura colectiva de la historia.

Estos días de excavación arqueológica en el Destacamento Penal de Bustarviejo hemos combinado los trabajos con una serie de visitas-taller con diferentes grupos y colectivos: vecinos de Bustarviejo (que también han ayudado en los trabajos arqueológicos), alumnos de 5º de primaria, alumnos de 2º de la ESO, estudiantes de Licenciatura en Historia, algún miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), Grupo de Estudios del Frente de Madrid (GEFREMA), Espacio para la Memoria, docentes de instituto y de universidad, etc.
Visita de un grupo de estudiantes de historia y arqueología de la UCM

Desde un principio nos planteamos qué sentido tenían estas visitas: si bien partíamos de un sentido divulgativo en un sentido patrimonial y para dar a conocer estos restos arqueológicos, por otro lado entendíamos la necesidad de abrir estos lugares para empezar a discutir y poner en evidencia un trauma social, en un sentido reparador.

Muchas veces l@s niñ@s demuestran una sensibilidad y una empatía, además de una gran capacidad de comprensión, que se echa en falta en otros sectores de la sociedad

¿Qué debe ser mostrado de estos lugares?¿cómo hacerlo? La falla pasado-presente constituye una brecha consecuencia directa y premeditada de las políticas del régimen franquista (a partir de la desactivación y cambio de rumbo de un modelo de sociedad), heredadas posteriormente, en buena medida, por la transición y la democracia actual (con las políticas de desmemoria). En este sentido, en tanto investigadores nos proponemos comenzar a desmontar la idea de los especialistas como las únicas personas capaces de “conectar” a la sociedad con el pasado. Sin ir más lejos, creemos que ello reproduce y perpetúa las políticas de desconexión planteadas más arriba. Así, la recuperación de la memoria histórica tendría más bien que ver con permitir, es decir, con no coartar la emergencia de ciertas claves desde los diversos lugares que ocupamos. El papel del investigador ya no consistiría en “facilitar la verdad” sino en rastrear ciertas claves que les permitan a los diferentes agentes de la sociedad posicionarse y reencontrarse con la historia, es decir, pensar de un modo crítico su realidad enlazada con una realidad más amplia.

Las recuerdos personales nos pueden conectar con un pasado traumático, con una Historia más real e integrada, de un modo más auténtico que cualquier documento histórico

El recorrido por las ruinas del Destacamento planteado en las visitas pretende incidir en que no se trata de un pasado superado: el propio sonido del paso del tren rompiendo el silencio de la Dehesa Vieja nos hace recordar a cada momento no sólo la presencia de los presos que construyeron esta infraestructura o las familias que vivían junto a ellos, sino además la existencia de la larga sombra de un Sistema Totalitario que llevó a la práctica un auténtico proyecto de ingeniería social que aún hoy oscurece los recuerdos de miles de personas, así cómo la propia vida política, social, cultural y económica casi cuarenta años después de su final.

martes, 8 de junio de 2010

Algunas reflexiones a mitad de campaña

Es cierto que los arqueólogos siempre que nos ponemos a excavar un yacimiento tan particular, como son las casas en las que vivieron los familiares de los detenidos del Destacamento Penal de Bustarviejo, partimos de ciertas ideas preconcebidas. Si bien muchas de ellas son generadas a partir de testimonios de los propios habitantes de estas viviendas o de vecinos del pueblo testigos de la época, esto adquiere una particular relevancia cuando se suma a los inevitables preconceptos que tenemos en tanto investigadores. Siempre se ha hablado acerca de las “chabolas”, que cada detenido construía la casa para su mujer e hijos o que se usaban los materiales que se tenían a mano. Sin embargo, lo que estamos documentando a partir de la excavación son los indicios que nos hablarían acerca de la presencia de un modelo estandarizado. Se trata de estructuras construidas con mampuestos de granito (sillarejo en la mayoría de los casos), de anchos muros trabados con barro, con pequeños pasillos de entrada en las esquinas, dimensiones de 2 x 2 mts. (apróx.) y una techumbre a dos aguas. Al interior, en los rincones opuestos al único ingreso, unas “cameras” o banquetas de obra en donde se apoyaría el camastro. En el cuarto vértice, probablemente menos para calefacción que para cocinar, el hogar. El uso de un mortero amarillento para trabar los cimientos de los muros, para reforzar las banquetas y, si bien aún no ha aflorado, posiblemente para el piso interior. El registro de unas finas placas de cemento (UE 010) apoyadas unas sobre otras y cubiertas por las piedras del derrumbe (UE 004) evidencia también el uso de este material para la techumbre (por ejemplo el caso de la estructura “cas fam 002”).


Vista general de algunas casas donde vivían familiares de los detenidos en el Destacamento Penal de Lozoyuela, vista desde el talud del FF.CC.



Imagen de las viviendas junto al Destacamento Penal de Bustarviejo que están siendo excavadas. A la izq., la estructura "cas fam 003", donde se puede apreciar el acceso a la misma; a la der., la estructura 002.

La hipótesis -sugestiva, por otra parte- de que estas casas fueran más allá de la presupuesta idea de “improvisación”, cobró cierto vigor con la visita que realizáramos al vecino Destacamento Penal de Lozoyuela, también vinculado a la construcción del directo Madrid-Burgos. Allí pudimos comprobar cómo las casas de los familiares eran idénticas a las que estamos documentando en la excavación: también están situadas en las zonas marginales (pedreras o el talud de la vía), tienen similares dimensiones y la misma disposición interna.


Detalle de una vivienda de familares en Lozoyuela, donde puede observarse parte de la "camera", luego corroborada en las excavaciones de Bustarviejo.



Cameras en la estructura "cas fam 003", aún rodeadas de los restos del derrumbe y posteriores usos (UE 006).

¿Qué nos hace pensar que la construcción de las viviendas de los familiares puede quedar al margen de los lineamientos de un sistema represivo y totalitario que permea todos los aspectos de la sociedad? ¿cuáles son los límites de cada tipo de fuente? ¿puede la arqueología permitirnos dar cuenta de la emergencia de ciertas claves de un pasado que efectivamente se quiso silenciar, de un modelo que se impuso y transmitió, de una sociedad de la que todos formamos parte?


Guerra en la Universidad: La película



Pedro Cabello del Moral, de Toma 7 Producciones, nos envía el documental que realizó durante las excavaciones de la trinchera republicana en la Ciudad Universitaria de Madrid. A nosotros nos parece que ha quedado fantástico. Aprovechamos para darle las gracias por el excelente trabajo.

lunes, 7 de junio de 2010

Pic-Nic en las chabolas

Como si de poetas románticos se tratase, a partir del abandono del complejo represivo franquista de Bustarviejo hubo gente que siguió frecuentando sus ruinas.
De momento no hemos llegado a los suelos de uso de las "chabolas" donde vivieron los familiares de los presos del penal, pero sí estamos documentando visitas puntuales posteriores a su abandono a partir de 1952. En el caso de la estructura cas fam 003 el último episodio que hemos documentado es el de la quema de una puerta (¿quizás la de la propia vivienda?), ya que aparece un nivel de cenizas con restos de bisagras, clavos y un candado (como se ve en la imagen inicial). Casi de manera sincrónica existe otro nivel con restos de moluscos (como decíamos en la anterior entrada), varias botellas y un hueso de melocotón. Parece que el espectacular paisaje de la Dehesa Vieja pudo ser un escenario perfecto para pasar un día de pic-nic veraniego en el que disfrutar de una rica paella y fruta fresca, acompañado todo ello de mucho vino.

Restos de botellas y concha de molusco junto a la puerta de la Cas Fam 003

Como estamos viendo, la cultura material tiene muchas vidas, y en este caso las viviendas de los familiares no dejaron de ocuparse tras la finalización de los trabajos de construcción de la vía del Directo Madrid-Burgos.
Del mismo modo, podemos observar cómo la formación del registro arqueológico es un proceso complejo y multidimensional en el que pueden participar infinidad de actores (naturales y antrópicos), lo que dota a la cultura material de una pluralidad de significados y la hace partícipe de múltiples experiencias. Nosotros, los arqueólogos, somos una parte más de este proceso vital de las ruinas y la basura.

viernes, 4 de junio de 2010

La excavación ha comenzado

El martes 1 de junio han comenzado nuestras excavaciones en el destacamento penal de Bustarviejo, después de terminar la primera fase del trabajo de campo, que ha consistido en la realización de un mapa topográfico detallado de este y otros destacamentos.

A lo largo de la semana hemos ido planificando sobre el terreno las catas, ayudándonos del detector de metales para localizar depósitos. Hemos instalado la primera de estas catas en un grupo de viviendas pertenecientes a algunos de los familiares de los presos del destacamento, ubicado, junto a todas las demás, en la ladera que se encuentra frente a los barracones. Se trata de estructuras de unos 2x2 m, unidas unas a otras en sus correspondientes esquinas, formando un "tablero de ajedrez".
Primer conjunto de restos en proceso de excavación: un grupo de tres viviendas de familiares
En este conjunto particular de tres casas, del que en parte ya habíamos elaborado y publicado una planta, hemos retirado la cubierta vegetal para definir las primeras unidades estratigráficas (UE, en adelante) en el interior y exterior de cada una de ellas, que han resultado ser los derrumbes.

Falqui define el derrumbe en el espacio exterior entre las tres casas

En una de ellas hemos documentado en la parte exterior, junto a la entrada, un terraplén formado por los residuos y tierra expulsados al barrer cotidianamente. En ésta misma hemos procedido a retirar el derrumbe y estos días nos ocupamos de ir excavando el suelo de ocupación.

Alicia y Gonzalo excavan en el suelo de ocupación de la CasFam 3, definiendo la UE003 y recopilando los objetos que afloran
La cultura material recuperada hasta ahora inlcuye cuñas metálicas, probablemente procedentes de las pedreras situadas inmediatamente por encima de las casas, en la ladera norte de la dehesa; clavos; unos pocos fragmentos de teja; vidrio, y algunas conchas de bivalvos probablemente consumidos in situ en los últimos momentos de ocupación.

Durante los próximos días pretendemos continuar con la excavación de estas casas y abrir una cata en lo que creemos, por documentos orales, que fue la casa del teniente de la Guarda Armada.

Posible ubicación y restos vinculados con la casa del teniente de la Guarda Armada donde nos disponemos a abrir la próxima cata. Se puede apreciar las huellas que dejó la cubierta adosada al afloramiento de granito