miércoles, 12 de mayo de 2010

Galicia en guerra




La historiografía tradicional sentó el tópico de Galicia como granero y reserva del Ejército nacional durante la guerra civil, minimizando, de paso, la resistencia al golpe de Estado de julio de 1936. Esta visión de la retaguardia ha impedido reconocer la temprana implantación del régimen fascista y la conformación del paisaje franquista. Desde la Arqueología comenzamos a conocer un poco más este proceso, recuperando un pasado que parece que se ha olvidado. En las fotografías (inéditas) podéis ver unas maniobras de unidades militares del bando nacional adiestrándose en la zona de Monte Faro, en Ferrolterra, en el contexto de salvaguarda del llamado Frente Marítimo, jalonado de baterías de costa y de islas expropiadas por el bando nacional (Ons en la ría de Pontevedra, por ejemplo) Desde aquí los soldados en prácticas eran enviados al frente. Estas fotografías de 1938 forman parte del álbum de J. Garcia Trevisani (el que aparece en el centro de la formación haciendo gimnasia) en donde recoge una secuencia de retratos de estas maniobras en las que se ve a los soldados desfilando por corredoiras en pleno paisaje rural tradicional gallego, haciendo tablas de gimnasia de inspiración fascistoide en la playas o formando parte de procesiones en romerías veraniegas en capillas e iglesias del contorno. Tras la escenografía del terror perpetrada por los escuadrones de la muerte falangistas en las cunetas en 1936 y 1937 en el rural gallego, el protorrégimen comienza a hacerse cargo del nuevo orden a partir de 1938, nostrando su presencia a través de este tipo de estrategias de visibilización que definirán a posteriori el nacionalcatolicismo de postguerra.

Fotografías recogidas en el marco del proyecto de investigación etnoarqueológico sobre la industria del wolfram en Barbanza (Alicerce-CSIC).