sábado, 18 de febrero de 2012

Balas viejas, balas nuevas


Tras la excavación, el trabajo continúa en el laboratorio, limpiando y estudiando los materiales recuperados y ampliando la información disponible sobre ellos. Estas semanas estamos trabajando intensamente con uno de los restos más significativos de este tipo de yacimientos: la munición.

En el Frente Norte, era conocida la escasez de material y la antigüedad del mismo gracias a los testimonios de los soldados, y también a los continuos telegramas que Belarmino Tomás, presidente del Consejo Interprovincial de Asturias y León, envía a Valencia para solicitar más y mejor armamento. Pues bien, nuestro trabajo comienza a demostrar esa realidad a través de los restos de casquillos, proyectiles y peines localizados en la zona de Puebla de Lillo (León), en pleno Frente de San Isidro.

En la excavación arqueológica, localizamos distintos casquillos de calibre 8x50Rmm, correspondientes al fusil Mannlicher austriaco, con marcajes que los sitúan en fábricas austro-húngaras entre los años 1916 y 1920. Curiosamente, los peines documentados en la excavación, corresponden a fusil Máuser.

Los materiales de prospección y donados son también muy interesantes. Contamos, por un lado, con munición para Mannlicher austriaco, con diversidad de marcajes, entre los que destaca el "* 1920 *" procedente de la República Soviética de Hungría (1919-1921). Asimismo, en zona republicana, aparecen dos cartuchos de Máuser español 7x57mm con marcaje "M". La munición franquista, sin embargo, es proporcionada principalmente por Alemania, contando con diversos casquillos de 7,92x57mm con diversidad de marcajes fechados entre 1933 y 1936. Entre todos los casquillos y proyectiles documentados, uno de los que más destaca, es un proyectil de 7,92x57mm japonés, cuya procedencia puede deberse, o bien a un envío mexicano (México compró munición a Japón durante la Revolución), o bien a un envío soviético de botín capturado durante la guerra Ruso-Japonesa.

Imagen general de parte de la munición documentada.

Sin duda, lo que nos indica este primer estudio es la diferencia de armamento. Frente a munición excedente de la I Guerra Mundial o de inicios de los años 20 para la República, encontramos armamento de primerísima calidad y totalmente nuevo para el Ejército Franquista. La presencia de la Legión Cóndor en León, probablemente agilizó aún más el suministro de armamento alemán a este frente, uno de los grandes "tapados" de la Guerra Civil.