lunes, 8 de diciembre de 2014

"Entre Pinto y Valdemoro"


El congreso Gasteiz at War nos permite acercarnos a todo lo que se está haciendo sobre Arqueología de la guerra civil en el Reino de España. Siguiendo con los principios que rigen la línea editorial de nuestro blog, queremos dar voz a todos aquellos compañeros y compañeras, profesionales de la Arqueología, que se fajan en las trincheras. A este respecto, en los próximos días publicaremos aquí los pósters que hemos recibido en Gasteiz at war. 
Comenzamos hoy con un avance de resultados del Proyecto de estudio y puesta en valor de los restos de la Guerra Civil Española (1936-1939) en el término municipal de Pinto (Madrid) llevado a cabo por la empresa cota667 Arqueología Patrimonio. Esta actuación contempló una prospección arqueológica en los escenarios de la guerra en los que hubo operaciones militares a finales de 1936 y desde febrero de 1937 hasta el final de la contienda. En una de estas zonas, en el yacimiento de Los Yesares se ha aplicado una serie de técnicas encaminadas a la modelización del territorio a diferentes escalas, que incluyen levantamientos cartográficos mediante el uso de topografía tradicional y vuelos UAV (Unnamed Aerial Vehicle) y otras orientadas a la reconstrucción tridimensional de las estructuras mediante el uso de láser escáner terrestre, así como de técnicas fotogramétricas y de software de edición tridimensional que permiten además, previo trabajo documental, recrear las estructuras como fueron en el momento de uso. Los trabajos fueron llevados a cabo en colaboración con la Escuela Técnica Superior de Ingenieros en Topografía, Geodesia y Cartografía de la UPM y la Facultad de Humanidades de la Universidad de Castilla-La Mancha.


En la prospección se documentaron varias posiciones relacionadas con el avance en el sector norte de las tropas franquistas durante la primera fase de la Batalla del Jarama (febrero de 1937) al mando del coronel Rada, entre las que destaca la posición de Los Yesares. Se trata de una posición enclavada en una pequeña loma y fortificada en todo su perímetro, conformando así lo que se denominaba “islote de resistencia”. En ella se localizan 4 fortines mixtos para arma automática realizados en hormigón, una red de trincheras de 1308 metros conservados, 51 pozos de tirador dobles construidos principalmente con forma de “T”, 3 caminos fortificados que también hacen las veces de zanjas antitanque, 1 posible puesto para emplazamiento de mortero así como 17 abrigos de hábitat para la tropa y un refugio excavado a modo de cueva para los oficiales. Esta labor de fortificación fue llevada a labor tras la estabilización del frente por los efectivos de la División 12 y principalmente por su relevo en la zona, la División 18.
Sobre algunas de estas estructuras se han aplicado técnicas fotogramétricas y de software de edición 3D encaminadas a la obtención de modelos tridimensionales que ayuden a su interpretación y difusión. Particularmente, se han desarrollado estos modelos en dos cronologías diferentes, la actual y la del momento del conflicto, en base a investigaciones tratadas en ámbitos similares. Con ello queremos mostrar una comparación entre los restos arqueológicos que encontramos a día de hoy y cómo fueron los mismos en los años de su utilización, de la misma forma que mejorar la compresión que el público puede lograr de ellos.

Miguel Ángel Díaz Moreno, Ángela Crespo Fraguas, Inés del Castillo Bargueño, Sergio Isabel Ludeña, Mercedes Farjas Abadía, Esther Alonso Carbajosa, Eva María Yáñez Gutiérrez, Guillermo Martínez-Pardo Gil y Carlos Ruiz Serrano.