miércoles, 19 de agosto de 2015

El paisajista con alma


Continuamos nuestro peculiar recorrido pictórico estival. Nos vamos de Lugo a Vitoria-Gasteiz. En la capital vasca podéis ver en la Sala Fundación Caja Vital una exposición que recorre la obra de Julio Galarta (1917-2011), un extraordinario paisajista que tampoco le hizo ascos al retrato y al bodegón. Nacido en Zizurkil (Gipuzkoa), se crió en Arrasate en donde se afilió a Acción Nacionalista Vasca. Tras la toma de la localidad por las tropas franquistas fue movilizado con su quinta y enviado al frente. En la parte introductoria de la exposición pudimos descubrir un documento inédito de gran valor historiográfico: el diario y cuaderno de dibujo en el que Galarta iba desgranando su paso por el conflicto.


Camilo Alonso Vega entra el 15 de abril en Vinaroz con las tropas de la IV División Navarra. El Ejército de Franco llega al Mediterráneo y corta la zona republicana en dos. culminando así el desastre de la caída el frente de Aragón. Galarta nos relata el avance, que se enfrenta a un temporal de lluvia: San Carlos de la Rápita, Vinaroz, Port de Morella... En el avance hemos padecido hambre, frío y calamidades.
En mayo Galarta dibuja un mapa bastante detallado de la zona de Castellón, con sus dorsales y poblaciones principales. Es un hombre observador y sensible que comprende el paisaje. Él mismo, como soldado de la infantería navarra, es un peón en la denominada Ofensiva de Levante. Tras la conquista de Castellón (14 de junio de 1938) los sublevados inician una ofensiva desde el norte para alcanzar Valencia. Las fuerzas dirigidas por García Valiño se dan de bruces con una enconada defensa republicana en la Sierra de Espadán, dibujada por Galarta en su cuaderno.




La exitosa defensa republicana de las posiciones de la Línea XYZ paralizó la ofensiva franquista. El 25 de julio el Ejército Popular cruzaba el Ebro. Galarta fue enviado allí, a la batalla final donde se decidiría la guerra. En una cuartilla dibuja retratos y caricaturas de compañeros de armas cuyo nombre no aparece en ningún libro de historia. Como ese soldado que dejó de existir el 6-9-38 a consecuencia de las heridas producidas por la metralla de un obús.


Algunos momentos más tarde, y después de practicada la cura de urgencia, dejaron de existir en el mundo de los mortales estos dos excelentes y buenos compañeros. [...] Una oración para el eterno descanso y que Dios acoja en su seno... 6.9.38.

El enemigo fuertemente atrincherado es inyectado por los obuses de los distintos calibres en sus parapetos, y algunos aviones de gran bombardeo se dedican también a triturar los cimientos de la montaña. [...] nuestra infantería tienen que recurrir a la heroicidad, para desalojarlas de las posiciones. Estos es lo que estamos apreciando en las distintas vertientes de la gran batalla del Ebro.


En Pándols, Cavalls defender cada centímetro de terreno es una agonía. La primera batalla de la 2ª Guerra mundial (para algunos) sigue teniendo mucho de guerra de posiciones, de desgaste, de combates cuerpo a cuerpo.

En las antitanque

A altas horas de la noche. Hay una partida de nuevos que tienen que hacer guardia-pero que no están dispuestos a enfrentarse con el enemigo. Un mallorquín estaba de guardia (silba el viento). Se está vigilando muy alerta por la aproximación del enemigo. En este momento se oye gritar... alto...alto. Se oye un tiro, y el campamento se alborota. De un rincón, sale como un rayo un individuo en paños menores y con bomba de mano dispuesto para hacer una carrera.

Con acierto, los organizadores de la muestra han definido a Galarta como el paisajista con alma. A través de su diario de guerra podemos ver el trauma que el conflicto le va generando: se niega a citar la muerte y consigna el fallecimiento en combate de compañeros y amigos. Tras la batalla del Ebro, probablemente el artista dejase de creer en el género humano. Quizás por eso se refugió en el paisaje y la naturaleza. En todo caso, esperemos que la Fundación que lleva su nombre pueda algún día publicar una edición comentada de esta joya que da testimonio de primera mano de lo que fue la guerra para un puñado de soldados del Ejército franquista. 





1 comentario:

carlos mallench dijo...

Hola,
posiblemente Galarta no estuviera encuadrado en la IV de Navarra,
sino en la Primera de Navarra de García Valiño con su Destacamento de
Enlace llamado después Cuerpo de Ejército de Maestrazgo.
La IV de Navarra no entró por Sueras sino hacia Artana y Vall d'Uixó
y castillo de Castro en Alfondeguilla hasta el 25 de julio que marchó al Ebro.
La Primera si que combatió en plena sierra de Espadán y concretamente en Sueras
y otros pueblecitos de la zona y marchó a finales de agosto también al Ebro.