martes, 8 de noviembre de 2016

Refor: el retorno


Este domingo pasado fue un gran día para el proyecto del monte San Pedro. Como colofón contamos con miembros del batallón anarquista Bakunin que hicieron las delicias de los visitantes de la Semana de la Ciencia en el Museo BIBAT de Vitoria-Gasteiz. Los recreadores de la asociación Lubakiokak aportaron información de primera mano sobre la vida cotidiana en las trincheras. En el Bakunin combatieron numerosos anarquistas gallegos. El amigo Satxa Balchada, de Marín (Pontevedra), se puso en la piel de uno de estos paisanos, tanto en el BIBAT como en la película Baile en el Sindicato, dirigida por Fran Longoria.

Vista del antiguo reformatorio de Amurrio, construido en estilo neovasco (Fot. de Richie Zárate).

La oficialidad del Bakunin posando en las escaleras del reformatorio 
(Fot. FAL, tomada del blog El Gaje del Oficio).

Por la tarde, como traca final del proyecto, ocupamos el antiguo reformatorio de Amurrio, el mismo en el que el batallón Bakunin tenía su cuartel mientras ocupaba las posiciones de Txibiarte y San Pedro. Numerosos vecinos y vecinas de Amurrio se acercaron al REFOR para conocer de primera mano las andanzas y desventuras de estos milicianos, que durmieron, soñaron e hicieron de las suyas entre estas paredes del viejo reformatorio.

Aforo lleno en el salón de actos del REFOR (Fot. de Richie Zárate).

Josu Santamarina abordó una síntesis de resultados de la excavación que llevamos a cabo estas dos últimas semanas y Satxa Balchada impartió una magistral conferencia sobre el Batallón Bakunin desde su creación hasta su rendición en Santoña en el verano de 1937.

Satxa Balchada en acción en la Semana de la Ciencia, 
como miliciano del Bakunin, con otros miembros de Lubakiokak.

Tras la toma franquista de la localidad, las nuevas autoridades hicieron hincapié en los desmanes cometidos por las hordas marxistas. Parece ser que algunos del Bakunin quemaron libros, se cebaron con imágenes religiosas y boicotearon la misa algún domingo que otro. Los católicos gudaris del batallón Araba se las vieron con ellos en más de una ocasión, pistola en mano. Pero también es cierto que los anarquistas organizaron actividades culturales (de esto hablaremos en posteriores posts) y que el comandante Olmos cerró a cal y canto la iglesia del refor para preservar el templo.

Conferencia de Satxa Balchada sobre el batallón Bakunin en el Refor.

Cuando las autoridades franquistas montan el campo de concentración de Orduña se llegan a plantear la conversión del reformatorio en campo para rojos menores de edad. Según los informes oficiales, las hordas rojas habían dejado en tal mal estado el centro que no valía para montar en él... un campo de concentración para niños.