miércoles, 30 de noviembre de 2016

Cumbres borrascosas: la trinchera de Aloria

Ubicación de los sectores de excavación en el monte de San Pedro.

El monte de San Pedro ha vivido distintos procesos desde finales de mayo de 1937. Durante el franquismo, los garantes de la memoria requeté hincaron en su cumbre una cruz, todavía presente. La estela conmemorativa que la acompañaba fue retirada, ya en democracia (no destruida, como veremos en un ulterior post). En la memoria oral queda la imagen de una suerte de romería que allí se hacía, en la que siempre aparecía un significado carlista montado sobre su caballo blanco. Este icono hípico se relaciona con muchas historias vinculadas a la guerra civil y la represión en distintos puntos del Estado. Desde la cumbre discurre un tramo de trinchera que desciende suavemente hacia la caída en dirección a la población de Aloria. De hecho, estos terrenos pertenecen a su Junta administrativa. Aquí decidimos abrir nuestro sector 2 de excavación. Las vistas de Urduña y de la Sierra Salvada son espectaculares.

Fotogrametría digital del sector 02.

Si tenemos en cuenta la orientación de los pozos de tirador, cabría pensar que nos encontramos antes las primeras fortificaciones levantadas por los requetés antes de la toma del monte por el Ejército de Euzkadi, hace ahora ochenta años. A este respecto, la Arqueología puede arrojar luces sobre ocupaciones y reocupaciones de este paisaje bélico. De hecho, toda la cultura material exhumada se corresponde con munición empleada por los combatientes republicanos. Desde la conquista franquista del monte el 26-27 de mayo de 1937 se sucedieron contraofensivas y golpes de mano, microeventos que pudieron quedar aquí fosilizados. Una cosa son los objetos y otras las estructuras. Este tramo de trinchera refleja muy bien las condiciones de vida de los soldados republicanos, tal como las reflejaba en su crónica la reportera Cecilia G. de Guilarte. Ante el acoso de la humedad y el lodo, los que allí vivían habilitaron auténticos pozos elevados para guarecerse de las inclemencias del tiempo. Algunos ladrillos viejos nos muestran los intentos de arquitecturización, de chabolización de las trincheras.

Distribución espacial de los objetos exhumados en el sector 02.

Este tramo de trinchera tuvo varias vidas. Empezó siendo una posición requeté y observatorio de primera línea entre agosto y diciembre de 1936. En estos primeros combates jugó un papel primordial un requeté de Aloria que había luchado en la guerra de Marruecos y, por lo tanto, tenía experiencia bélica: Uzquiano, apodado El Rubio de Aloria. Él fue el artífice de la defensa numantina de esta posición a comienzos de diciembre de 1936 durante la ofensiva republicana de San Andrés (batalla de Villarreal). Este hombre conocía al dedillo el monte de San Pedro y ello sirvió para ralentizar el avance del Ejéricto de Euzkadi.


Tras la conquista republicana, este tramo de trinchera pasó a ser, probablemente, zona de descanso republicana (y observatorio de las posiciones franquistas sobre Sierra Salvada) entre diciembre de 1936 y mayo de 1937. La primera línea se encontraba en la otra caída de la cumbre, fortificada con tres nidos de ametralladora de hormigón que todavía se conservan, muy similares al excavado por nosotros en el sector 01. Durante el ataque final franquista, este sector 02 de nuestra excavación fue un último reducto defensivo antes del repliegue republicano. Los materiales que estamos tratando en laboratorio tienen la clave para alcanzar una imagen más nítida de toda esta historia.