martes, 23 de septiembre de 2014

Tormenta de acero sobre la paridera del Saso



El trabajo minucioso que llevamos a cabo en la paridera da sus resultados: en la imagen superior podéis ver el mapa de densidad de distintas categorías de artefactos localizados en la estructura. La mancha rojiza indica la distribución de metralla. Se puede observar claramente el epicentro de una explosión. Precisamente ahí se sitúa un pilar arrasado hasta el nivel del suelo. Parece claro que una granada artillera impactó contra el pilar y lo pulverizó. Quizá ese mismo impacto sea responsable de la destrucción de las botellas de vidrio que había en el interior de la paridera y cuyos fragmentos aparecen dispersos por el suelo. 

El disparo de 105 mm, del que recuperamos la espoleta, no fue lo único que cayó sobre el antiguo corral. También recogimos metralla de un proyectil de artillería de menor calibre, una granada de Valero de 81 mm reventada pero casi completa, un balín del metrallero que explotó en el exterior y varios fragmentos de granada de mortero de espiga.


Arriba: granada de mortero de 81 mm. Abajo: espoleta garrido probablemente montada en un proyectil de 105.

Es posible que el escombro que excavamos por toda la paridera se corresponda con el colapso del tejado y las paredes bajo el fuego artillero. De ahí también que entre las tejas aparezca metralla, vidrios y casquillos y otros restos de la guerra. Afortunadamente para sus ocupantes, cuando la estructura se hundió bajo el bombardeo no quedaba nadie en su interior.