viernes, 28 de octubre de 2016

La mañana del 26 de mayo de 1937

Dos casquillos percutidos de Lebel en el tramo de trinchera 
que estamos excavando en La Avanzadilla.

Tras meses en manos republicanas, el monte de San Pedro fue ocupado por las tropas sublevadas el 26 de mayo de 1937. Así nos lo cuenta Pablo Beldarrain, Jefe de la Vª División vasca (Historia crítica de la guerra en Euskadi (1936-37), págs. 288-90):

El día 26 de Mayo nos desalojaron de la alturas de San Pedro, Sobrehayas y Txibiarte. Sobre las nueve horas, unas pasadas de bombardeo aéreo y artillería, acertaron a destruir los dos nidos de hormigón en la posición San Pedro y hacer explotar el campo de minas dispuesto contra los carros de combate por delante de la misma. El enemigo lanzó una sección de éstos por el camino de Uzkiano contra San Pedro y la resistencia debió ceder para el mediodía. Las posiciones de Sobrehayas y Txibiarte caerían al ser atacadas de frente y por envolvimiento.
El bombardeo y ametrallamiento de persecución se prolongaría y el enemigo bajaba de la pequeña cordillera de Urkabustaiz hasta la altura del Ferrocarril del Norte y alcanzaba Loigorri (622), de las Minas e (sic) Arbieto, como la cota 602 por encima de Lezama mirando Amurrio; a menos de diez kilómetros.
Nos hicieron más de 200 bajas entre muertos, heridos y prisioneros, bastantes más de las que pudieron tener ellos. Perdimos dos cañones de 7,5 en las minas, algunas ametralladoras, morteros y munición.
Un grupo de zapadores cayó prisionero en una galería del tontor de San Pedro, cuya boca quedó enfilada por los asaltantes cuando aquéllos quisieron huir.
Al UGT-8 le había cuadrado estar defendiendo San Pedro y al Karl Liebnech en Sobrehayas y Txibiarte.

Exhumando en la trinchera los restos materiales dejados por los chicos 
¿del batallón nº8 de la UGT? del Ejército de Euzkadi.

El paisaje bucólico de los roturos de San Pedro, con sus vacas pastando entre la niebla de la mañana, esconde las cicatrices de la guerra. Allí siguen los dos nidos de hormigón, sin cubierta, destrozados por la artillería y la aviación enemigas, según Pedro Beldarrain. A partir del lunes comenzaremos a excavar uno de ellos, así como un tramo de la trinchera que conduce hasta él.


Los topógrafos José y Álvaro (Laboratorio de Documentación Geométrica del Patrimonio, UPV/EHU), 
posicionando bases en los dos  nidos de hormigón citados por Pablo Beldarrain.

También mantiene el atractivo de todo mundo subterráneo la cueva-refugio citada en el texto. En la memoria oral se conserva un vivo recuerdo de esos zapadores que quedaron vendidos tras la precipitada retirada de sus compañeros. Varios de los visitantes a nuestra excavación, vecinos de la zona, nos comentaron el suceso.

Entrada a la cueva en donde quedaron copados los zapadores del Ejército de Euzkadi.

También podemos certificar arqueológicamente la tremenda preparación artillera del ataque. Nuestro compañero Pedro toma  minuciosamente el contorno de todos y cada uno de los impactos que salpican toda la superficie. Sin duda los artilleros fueron calibrando el tiro hasta golpear de lleno el nido de la Avanzadilla.

Pedro contorneando líneas de trinchera, refugios e impactos de artillería.

En las hemerotecas también encontramos información sustancial sobre el paisaje bélico de San Pedro. Lógicamente hay mucho de propaganda en la prensa de la época. El vaciado de Euzkadi Roja nos aporta la siguiente crónica de los hechos del 26 de mayo de 1937:

SECTOR DE AMURRIO. Aquí es donde ha centralizado el vértice de la contienda bélica. Luego de una intensísima preparación artillera, secundada por numerosa escuadrilla de aviones de 'caza' y bombardeo, nuestras posiciones leales de San Pedro, cota 705, y Sobre Ayas, cota 600, fueron atacadas por la infantería rebelde, precedida de tanques y carros de asalto. Nuestros gudaris tuvieron que replegarse a las posiciones de segunda línea realizando la retirada serena y ordenadamente. Desde sus nuevas posiciones seguirán combatiendo heroicamente por la causa del pueblo de la República.

Impactos de metralla en el interior del nido de la Avanzadilla.

En el interior del nido de hormigón y de la trinchera de la Avanzadilla hemos recogido una bala de pistola del nueve largo, así como fragmentos de granadas de mano Laffite y polaca. Evidencias de combates a corta distancia que nos remiten, o bien al asalto de la infantería fraquista, o bien al intento de reconquista de la posición por gudaris y milicianos, intentona de la que hablaremos más adelante.


Post by Xabier Herrero y Xurxo Ayán (proyecto monte de San Pedro 1936-1937).