jueves, 27 de octubre de 2016

Una avanzadilla de la Avanzadilla

La Avanzadilla vista desde las estribaciones del monte San Pedro.

Desde el lunes estamos embarcados en la excavación arqueológica de una posición defensiva conocida en los partes militares como la Avanzadilla del monte de San Pedro (Amurrio, Araba). Se ubica en un otero con una amplia visibilidad sobre la línea de frente que discurre desde el Txibiarte, pasa por Sobre Hayas y culmina en la cima del monte San Pedro. Desde aquí se dispararía con facilidad hacia cualquier fuerza que intentase cruzar por el collado inmediato, la vía de tránsito natural desde la Prehistoria para acceder al valle donde se emplazan Aloria y Urduña. Las ruinas de la antigua capilla medieval fueron testigo mudo de la conversión de este paisaje de tránsito en un paisaje fortificado en el invierno de 1937.

La estructura del sector 01 antes de empezar los trabajos.

Lo que se veía en superficie antes de llegar nosotros era como un queso gruyère: una campa repleta de cráteres producidos por impactos de artillería, tramos de trinchera en zizg zag y agujeros practicados por detectoristas. En las proximidades de la cima del otero, cubierta de vegetación se veía vagamente una estructura cuadrangular de hormigón. Alguien depositó allí en su día un piqueta encontrada en el lugar (de las que se usaban en la guerra para asentar el alambre de espino), así como un fragmento de metralla.
Elegimos esta posición para acercarnos a los enigmas que sigue escondiendo el monte de San Pedro, porque a pesar de los esfuerzos de la Historia militar todavía quedan muchas dudas en cuanto a ocupaciones y reocupaciones, a pretendidos repliegues ordenados o auténticas estampidas, o sobre la cronología de las propias fortificaciones.

La estructura tras la limpieza biótica.

Obviamente estamos trabajando también con fuentes documentales y orales, pero nos interesa contaros únicamente lo que nos va diciendo el registro material exhumado. La estructura en sí presenta deficiencias estructurales, nunca mejor dicho. Mucho morrillo y poco cemento. Si un piquetazo nuestro ha podido reventar parte de los que quedaba de la posible cubierta, no queremos pensar lo que supondría un ataque artillero en condiciones. De hecho, sin duda, la estructura fue destruida por el enemigo. 


Placas desprendidas sobre el interior de la estructuras por impactos de artillería, 
sellando el suelo de ocupación original.

El microevento que podemos relatar por el momento es el siguiente. La posición recibió fuego artillero a dolor; enormes fragmentos de metralla se esparcen por toda la trinchera desde la que se accede al "fortín". Evidencia de los combates son los casquillos percutidos de Lebel, Mossin Nagant, Máuser alemán, español y checo. El característico pack utilizado por los batallones del Ejército de Euzkadi. Un impacto (o varios) certero (o certeros) de la artillería franquista (en este caso italiana, por los restos documentados) hizo añicos el frontal de la estructura, en donde posiblemente una tronera servía para que una ametralladora hiciese su trabajo. En la esquina nos encontramos más de una docena de casquillos percutidos, que se acompañan de fragmentos de metralla por toda la estancia. 


Casquillos percutidos, proyectil y metralla dentro de la estructura, 
en la esquina derecha de la tronera destruida.

El impacto de la metralla dejó también su pegada en las paredes. El impacto colapsó la estructura. Debió de morir gente aquí. Y hasta hoy. En la década de 1980 y comienzos de los 90 cazadores utilizaron (a una cota muy superior) este espacio como refugio para echarse unas cervezas y comer latas de sardinas.

Suelo original de la estructura excavada en la roca.

El registro detallado de la excavación, la estratigrafía, la georreferenciación de todos los hallazgos, la planimetría y fotogrametría nos permitirán afinar esta microhistoria. Seguiremos informando.

Registro con estación total motorizada y con aplicación para tablet y móvil, 
adaptada a registro de la guerra civil, diseñada por nuestro compañero Manoel Antonio Franco.