miércoles, 7 de septiembre de 2011

El refugio




La estabilización del frente de los puertos en otoño de 1936 llevó al bando republicano a materializar una ambiciosa campaña de fortificaciones. El cueto de Castiltejón es uno de los ejemplos más impresionantes de esta arquitectura defensiva, por su emplazamiento, por su estado de preservación y por la red de trincheras conservadas hasta hoy. Una trinchera en zigzag recorre la ladera N del monte hasta desembocar en un refugio que hemos excavado en estos dos primeros días de campaña arqueológica. Excavado en pleno sustrato calizo, la estructura nos da una idea de las condiciones en que vivieron los defensores del cinturón defensivo del puerto de San Isidro. Entre el escaso material documentado, encontramos un fragmento de neumático, material empleado como suela de alpargata. En una fosa común de la guerra civil en la zona, un cadáver exhumado todavía conservaba este tipo de calzado. Este detalle nos muestra la crudeza de la vida diaria de unas tropas mal abastecidas e incomunicadas con el resto de la España republicana.

Hoy el proyecto sale reflejado en un reportaje del diario asturiano La Nueva España.
http://www.lne.es/cuencas/2011/09/07/arqueologia-guerra-san-isidro/1125932.html