sábado, 24 de septiembre de 2011

El último soldado del Ebro (2)


Excavamos con sumo cuidado los restos del soldado anónimo de Reïmats. Una vez que quedan a la vista todos los restos, procedemos a dibujarlo a escala, procurando reflejar hasta los más ínfimos detalles: la posición de cada esquirla de metralla, de cada una de las posesiones del cadáver, la disposición de sus huesos. Esto, unido al análisis forense, nos permitirá descubrir aspectos de la vida y la muerte de esta persona.

El documentar durante horas los restos de un ser humano es una forma de familiarizarse con él- con cada rincón de la geografía de su cuerpo y los objetos que llevaba en vida. Esos objetos son parte de él, tanto como sus huesos y como su sangre.

El esqueleto de Reïmats ya no es un mero despojo ni un soldado desconocido. Es una persona y está de nuevo entre nosotros.