lunes, 27 de agosto de 2012

La noche de los cristales rotos


La excavación minuciosa de la fosa 6.1 comienza a aportar novedades. La tierra tiena memoria y los objetos hablan. Una chica catalana, socia de AMECADEC, se acerca hoy al cementerio y nos comienza a preguntar por la tipología de calzados que vamos recuperando. Ante su interés nos confiesa que sólo tiene dos pistas para encontrar a su abuelo. Antes de ser asesinado, su abuelo le dio a su esposa una sortija pero se quedó con su alianza matrimonial, de oro. Por otro lado, llevaba puestas unas botas que vuelven a estar de moda en 2012, combinando cuero y tela hasta la canilla. Los objetos son recursos nemotécnicos que no pueden ser sustituídos por sucedáneos, ya que garantizan el contacto físico con el pasado y se vinculan estrechamente a la historia familiar. La maestra Aurora se emociona ante la aparición del lápiz, soñando con que se trate del alabardero-artista que acompañó a su madre a la muerte, compartiendo fosa y cordel.
El cadáver de un individuo arrojado a la fosa vestía probablemente una camisa con bolsillo. Dentro portaba una liendrera, un lápiz y un espejo. En el cristal todavía se refleja la negra sombra de la muerte que campó a sus anchas en el Campo de los Desamparados del cementerio de Castuera una noche de hace más de setenta años.