domingo, 16 de noviembre de 2008

Dehesa de la Villa y Clínico

Posiciones republicanas vistas desde el Clínico

El viernes por la tarde acabamos la primera fase de este proyecto: la prospección intensiva. Durante el jueves y el viernes estuvimos prospectando en la Dehesa de la Villa y los alrededores del Clínico, escenarios bélicos que presentan en la actualidad un aspecto bastante diferente.

La Dehesa de la Villa formaba parte de la segunda línea republicana. Desde alguno de sus puntos más conspicuos, como el Cerro de los Locos, se podía observar bien el frente de noviembre y diciembre del 36, desde el Clínico hasta la Cuesta de las Perdices. La zona conserva todavía numerosos restos de la guerra, varios de los cuales nos han sido mostrados amablemente por Adolfo Ferrero, de la Asociación de Amigos de la Dehesa de la Villa. En el entorno del Cerro de los Locos, en terrenos de la Universidad, se pueden observar diversas líneas de trinchera, abrigos y una fortificación semienterrada. Se advierten además entradas a un refugio subterráneo en la ladera de la colina, que aún no hemos explorado (al contrario que algunos miembros del GEFREMA). En varios puntos sobreviven pilotes de hormigón en los que se enganchaba el alambre de espino que rodeaba las posiciones republicanas en este sector.

Trinchera en la ladera del Cerro de los Locos

Trinchera que rodea la cumbre del Cerro de los Locos. Cerca de ella apareció la bala de 7.92 mm

Entrada a un refugio subterráneo en la ladera del Cerro de los Locos
Entrada a la fortificación que se conserva en terrenos de la Universidad. Agradecemos a su actual inquilino que nos permitiera amablemente tomar fotografías. Se advierte el gran grosor de los muros del refugio

Los hallazgos no han sido muchos, pero sí representativos: un trozo de proyectil de artillería, bien reconocible; algún fragmento de metralla; una bola de plomo de un proyectil metrallero; una bala de 7.92 mm y lo que podría ser un fragmento de granada de mortero. Como señala Píter en una entrada previa, los aficionados han barrido ha conciencia esta zona.

En la Dehesa hay otros testimonios de la Guerra Civil: dos ex-combatientes nonagenarios que acuden al parque a tomar el fresco y charlar con los vecinos. Uno de ellos luchó con el bando republicano, el otro con el nacional. José, el veterano del ejército sublevado, hizo la guerra en Madrid y vio alguno de los frentes más duros: desde el Alto del León hasta el Clínico. La bala de 7.92 mm que recuperamos en el Cerro de los Locos la podría haber disparado él mismo.

La zona del Clínico presenta un aspecto bastante diferente. Al contrario que la Dehesa, el Clínico, que se encuentra a 1,5 km del Cerro de los Locos, fue primera línea de frente durante toda la guerra. Aquí se libraron algunos de los combates más cruentos de la Batalla de Madrid. Hacia el final de la guerra, el terreno que va desde el hospital hasta el Puente de los Franceses había quedado convertido en un paisaje lunar. Durante la reconstrucción de Madrid, escombros de las instalaciones hospitalarias y del vecino barrio de Argüelles fueron a parar a las horadadas laderas del Clínico y son claramente reconocibles en la actualidad (tejas, ladrillos macizos, loza). No pudieron taparlo todo, sin embargo. La batalla en esta zona fue, entre otras cosas, una guerra de minas y contraminas que hacían saltar por los aires a pelotones enteros: uno de los enormes cráteres que dejó una mina republicana es perfectamente visible en la actualidad (véase la entrada anterior). En general, la superficie del parque que rodea al hospital es irregular, debido tanto al intenso bombardeo que sufrió durante la guerra como al posterior relleno irregular de escombros.

Plano de las minas republicanas (rojo) y nacionales (azul) en la zona del Clínico. A partir de La Guerra de Minas en España (1943), modificado

Pese a las alteraciones de posguerra, pudimos localizar algún elemento del conflicto: fragmentos de granada, un trozo de metralla y una línea de trinchera colmatada que va paralela, aproximadamente, a la Facultad de Odontología.