miércoles, 26 de noviembre de 2008

No todo es encontrar balas

En arqueología es bien sabido que por cada hora que uno pasa en el campo es necesario dedicar otras seis procesando los datos recogidos. En el caso de la prospección que llevamos a cabo durante siete días, nos espera al menos un mes de descargar datos de GPS, analizar y fotografiar materiales, diseñar bases de datos, cotejar los hallazgos y su localización espacial y dibujar planos. Por ahora, para hacernos una idea de lo que tenemos entre manos vamos sobreponiendo los puntos y tracks de GPS a las fotografías de gran resolución de Google Earth. En la imagen superior se pueden ver todos los puntos de hallazgos que tomamos frente a la Facultad de informática (banderas) y las trincheras que documentamos (líneas azules).