jueves, 27 de noviembre de 2008

Estratos

Estratigrafía del sondeo en el Abrigo 2

La estratigrafía nos permite leer la historia en la tierra. En el Abrigo 2 podemos entender cómo se construyó y abandonó la estructura mediante el corte estratigráfico que hemos practicado. Primero se realizó un abrigo de planta rectangular y paredes rectas que cortan varios estratos geológicos de aluvión (arcillosos y arenosos). Las tierras que se extrajeron durante la excavación se utilizaron para construir un parapeto en torno a la estructura y seguramente para rellenar sacos terreros. Al acabar la guerra, se desmontó parte del parapeto y las tierras se emplearon esta vez para colmatar parcialmente el abrigo, para lo cual se utilizó seguramente también el contenido de los sacos terreros.

Nivel de ocupación de la Guerra Civil en el Abrigo 3

En el Abrigo 3 la estratigrafía nos demuestra que tras la Guerra Civil se colmató la estructura con tierra, como en el resto de la trinchera, pero después sobre ese depósito se fueron depositando finas capas de aluvión de un torrente que bajaba por la ladera del cerro en que se encuentra excavado el abrigo. Entre capa y capa de arenas arrastradas por el torrente encontramos estratos orgánicos correspondientes a basuras arrojadas en el hoyo. La posición estratigráfica nos permite datar los materiales de la UE 31 (unidad estratigráfica) en la Guerra Civil. Entre esos materiales encontramos una hoguera con sus cenizas y una lata, un zapato y una guía de cargador. Naturalmente, la asociación de la guía de cargador al resto de los materiales también permite confiar en que el estrato está correctamente datado en la guerra, pero si no controláramos la estratigrafía, podríamos pensar que se ha desplazado de su sitio. Por eso es importante realizar las excavaciones cuidadosamente: para poder recuperar contextos completos y asociaciones de artefactos y estructuras que, bien datados, nos permitan reconstruir actividades del pasado.

De izquierda a derecha: dos casquillos rusos de Mosin Nagant de 7.62 mm y un casquillo alemán de 7.92 mm
En las excavaciones de hoy hemos encontrado dos casquillos de Mosin Nagant y uno de Máuser alemán. Que aparezcan balas alemanas en las trincheras republicanas no es raro, porque al fin y al cabo es lo que les estaban disparando desde las líneas enemigas. Que aparezcan casquillos de la Alemania Nazi disparados por los republicanos llama un poco más la atención, pero no es inexplicable. Los soldados de uno y otro bando capturaban fusiles al enemigo y los vendedores de armas trataban de vender sus mercancías al mejor postor. El gobierno de Adolf Hitler, de hecho, llegó a vender material de guerra a los republicanos, al mismo tiempo que apoyaba a Franco. La bala en cuestión, encontrada por Rodrigo Gómez delante del Abrigo 1 con el detector, tiene las marcas P 131 36 S 51. Según municion.org se trata de un proyectil fabricado por Deutsche Waffen und Munitionsfabriken A.G (Berlín-Borsigwalde). Por lo que respecta a los casquillos rusos, uno lo localizamos en el puesto de tirador frente al Abrigo 2 y otro dentro del propio Abrigo 2.

Por la mañana nos ha acompañado en la excavación Pablo Schnell, del Colectivo Guadarrama. Hemos intercambiado impresiones que siempre son útiles para entender el yacimiento y su contexto. Por la tarde nos han visitado
Jacinto Arévalo Molina, Julián González Fraile y Óscar Navajas Corral. Los dos primeros pertenecen a GEFREMA y Julián y Óscar acaban de fundar una asociación dedicada al estudio de los restos bélicos en el municipio de Rivas: Espacios de Memoria. Durante los últimos tres años han estado poniendo en valor los vestigios materiales de la Batalla del Jarama. Esperamos devolver pronto la visita y conocer sus trincheras. Las nuestras quedan a su disposición.

A Rodrigo Gómez no lo contamos como visita porque ya es casi parte del equipo técnico. Hoy nos ha proporcionado valiosos datos sobre la unidad que combatió en esta zona a finales de 1936 e inicios de 1937: la 6º Brigada Mixta.