domingo, 16 de septiembre de 2012

Soldados de Salamina


En la parte más antigua del cementerio de Castuera se conservan nichos en los que reposan los restos de combatientes del bando nacional, de aquellos que como Salvio Ravassa murieron por Dios y por España, aunque en este caso debía de ser italiano. Las viudas de los muertos en combate recibirían el apoyo económico y simbólico del Estado Nuevo, del mismo modo que los caballeros mutilados contarían durante décadas con privilegios, pensiones, trabajos y útiles contactos. Nada de eso existió durante cuarenta años para los leales combatientes republicanos y sus familias.
 

Ya os hemos hablado en anteriores posts del individuo 9 de la fosa 6.1 del cementerio de Castuera. Todo apunta a que nos encontramos ante los restos de un soldado. La hebilla de cinturón que asomaba días atrás nos ha desvelado el secreto. En el anverso luce el emblema de Infantería del Ejército español, que sería utilizado por igual por ambos bandos durante el conflicto. A la altura de la rodilla de la pierna derecha de este esqueleto aparece una bala de Mauser. ¿Sería este hombre un militar republicano apresado tras la caída de la Bolsa de la Serena? ¿sería fusilado al término de la guerra? ¿sus compañeros de destino en la fosa eran civiles o militares? ¿serían trasladados del campo de concentración de Castuera en una saca nocturna? Por el momento no lo sabemos. A pesar de ello, como ya nos ocurrió el año pasado en La Fatarella, nuestro proyecto permite superar la injusticia y recuperar dignamente los restos de un soldado olvidado por todos.