martes, 7 de septiembre de 2010

¡Documentamos todo!

Como en intervenciones anteriores, la documentación meticulosa es fundamental para poder comprender el sitio que estamos excavando. En este caso, todos y cada uno de los objetos que aparecen se registran tridimensionalmente con una estación total y se introduce en una bolsa convenientemente etiquetada. Como, por ejemplo, el fragmento de alambre de espino de la imagen superior.

Posteriormente, rellenamos una ficha en la que figura el número de inventario de la pieza (también grabado en la estación total). En el caso de arriba, AE00258 indica que se trata de alambre de espino (cada tipo de objeto tiene su sigla: LA significa "lata", MT "metralla", etc) y que es el número correlativo de hallazgo 258. Además de la signatura de inventario recogemos la información del estrato en que apareció (el número 23 en caso del alambre), la orientación y la inclinación (buzamiento) si es posible, la zona en que apareció y la descripción del objeto.

Los datos del inventario se cruzan después con los de la estación total para analizar la distribución espacial de los hallazgos. Abajo podéis ver el volcado de los datos espaciales en bruto. Cada una de las siglas indica un artefacto descubierto en la intervención. En trazo de colores se muestran las unidades estratigráficas (que pueden ser tierras de colmatación, hoyos, la zanja de la trinchera o derrumbes).