martes, 14 de septiembre de 2010

Unos parapetos que da gusto verlos

Vista del lado este del parapeto aspillerado

Hueco para depositar cajas de munición
Jano y Muros excavan el suelo del parapeto aspillerado
60 cm de escombro colmataban el parapeto


Una señora de Abánades que regresó de niña al pueblo al acabar la guerra nos comentaba que "los nacionales tenían los parapetos que daba gusto verlos". Nosotros hemos tratado de dejarlos igual de bonitos como, según parece, los tenían los soldados franquistas. Para ello hemos tenido que bajar entre 60 y 150 cm de rellenos. Fue una tarea ardua, realizada en tiempo récord por un equipo extremadamente profesional, pero no del todo ingrata, dada la gran cantidad de hallazgos.

Curiosamente, mientras en los abrigos y la trinchera nos apareció mayoritariamente munición alemana de 7.92 mm sin disparar, en el parapeto (que estaba muy expuesto al fuego republicano) se han localizado docenas de casquillos percutidos de proyectiles españoles de 7 mm. Debe ser que no había muchos máusers alemanes en los que usar la munición de los nazis.